08/11/2010. Encuentros y Coloquios. Actividades Diversas. Palacio de Convenciones, La Habana, Cuba.

Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante acto de conmemoración del 10º aniversario del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela

[Himno Nacional de la República de Cuba]

[Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela]

Presentador Conmemoramos esta tarde el 10° Aniversario del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, firmado por los líderes de la Revolución cubana y venezolana, el 30 de octubre del año 2000.

Presiden este acto, el general de Ejército, Raúl Castro Ruz, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de los consejos de Estado y de ministros.

Asistentes [aplausos].

Presentador El Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y la delegación que le acompaña.

Asistentes [aplausos].

Presentador Presentes en esta importante conmemoración, una amplia representación de cuadros del partido, el estado, el gobierno, la Asamblea Nacional, la unión de jóvenes comunistas y las organizaciones de masas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.

Asistentes [aplausos].

Presentador También se encuentran presentes los embajadores de los países que integran la Alianza Bolivariana de las Américas.

Asistentes [aplausos].

Presentador A continuación, cedemos la palabra al General de Ejército, Raúl Castro Ruz, presidente de los consejos de Estado y de Ministros.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Voy a hablar sentado, porque esta reunión no es más que una continuación de la que concluimos hace unos instantes el presidente Chávez y yo con un grupo de ministros de ambos países, aquí presentes.

Voy a hablar primero por razones obvias, ustedes saben que mis discursos son breves, cortos, concretos, para poder exigir después, si hablo mucho después no puedo encontrar, que es lo que no cumplen estos compañeros.

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Y hablo primero, por razones obvias le decía, porque el vecino que tengo al lado, ustedes saben que como nuestro Comandante en Jefe, no es un hombre de discursos cortos.

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Lo ha estado recortando últimamente.

Bien, esto se está transmitiendo en vivo para Venezuela y para nuestro país, a ambos pueblos les envío, les enviamos un fraternal saludo.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro También Telesur, me dice el Presidente Chávez, está transmitiendo y se encuentra también la prensa nacional y la prensa cubana.

El acto va a ser breve. Empiezo pues.

Querido compañero Hugo Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañeros ministros e integrantes de la delegación venezolana, compañeras y compañeros, 10 años han transcurrido desde la firma en Caracas, el 30 de octubre del 2000 por el Comandante Hugo Chávez Frías y el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, del Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela.

Resulta trascendental todo cuanto hemos logrado desde entonces, este convenio ha constituido hasta el presente, la base fundamental para la consolidación de nuestros vínculos mediante su ejecución, hemos llevado a cabo acciones de elevado beneficio económico y social para ambos pueblos, entre los sectores más favorecidos en estos programas se encuentran salud, educación, cultura, deportes, agricultura, ahorro energético, minería, informática, telecomunicaciones y la formación integral de cuadros entre otros, no menos importantes.

Las misiones sociales que desarrollamos de conjunto en Venezuela, tales como Barrio Adentro I y II, las misiones educativas, Barrio Adentro Deportivo, Misión Milagro, Misión Campo Adentro y el Programa de Formación de Médicos con un significativo impacto en el mejoramiento y las condiciones de vida de la población venezolana fundamentalmente la más desprotegida han traspasado los límites de intercambio binacional y se extienden como expresión del internacionalismo por los países de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América; nos encaminamos a la unión económica entre Cuba y Venezuela bajo un nuevo tipo de relación que posibilitará un mayor ordenamiento, racionalidad y eficiencia de los proyectos conjuntos y que constituye, al mismo tiempo, un importante paso hacia el objetivo de lograrla verdadera complementariedad económica basada en el aprovechamiento óptimo de la infraestructura, el conocimiento de los recursos existentes en ambos países y sobre todo en la voluntad política de nuestros gobiernos. Esta relación se ha fortalecido durante los últimos diez años y deberá continuar su ascenso teniendo en cuenta la planificación estratégica de ambos países en el plan quinquenal de Cuba y en el plan del trienio de Venezuela como quedó expresado en los documentos aprobados en la Primera Cumbre Presidencial Cuba-Venezuela realizada el pasado 26 de julio en Villa Cara siempre sobre la base de los siguientes principios, cito, la solidaridad entendida como el compromiso de apoyarse mutuamente y realizar esfuerzos comunes en el logro del desarrollo sustentable y la atención oportuna de sus necesidades emergentes en la medida de sus posibilidades y responsabilidades compartidas, la cooperación como voluntad de consolidar sus relaciones orientadas al desarrollo de proyectos conjuntos y alianzas estratégicas de mutuo beneficio, la complementariedad entendida como el compromiso de identificar y desarrollar proyectos comunes que permitan la integración y sinergias de sus capacidades de acuerdo con las potencialidades e intereses comunes, la reciprocidad como obligación de establecer una relación basada en contraprestaciones justas tomando en cuenta las diferencias y los principios de equidad y buena fe, la sustentabilidad entendida como el compromiso de identificar y desarrollar proyectos de cooperación orientados a lograr el desarrollo sustentable desde el punto de vista económico, social y ambiental; la soberanía tecnológica, reconocida como el derecho de cada Estado a decidir sobre su propio desarrollo tecnológico mediante el aprovechamiento de sus potencialidades a fin de modificar los actuales patrones de dependencia y consumismo garantizado la satisfacción de las necesidades de los respectivos mercados nacionales del ALBA y los países de la región; la unión económica entendida como la construcción de un espacio dentro del contexto político de los países del ALBA que permita presentarse como un bloque frente a entidades de otras naciones o espacios de la misma naturaleza –fin de la cita de los documentos aprobados como ya dije el pasado 26 de julio en Santa Clara- el esfuerzo que hemos realizado hasta hoy nos compromete a continuar trabajando de conjunto para avanzar al máximo en los proyectos comunes, debemos planificar a mediano y largo plazo con una visión estratégica entre ambos países y con miras a extender esta cooperación a los hermanos de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América y al resto de la región, con estos propósitos hemos decidido relanzar nuestro Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela para los próximos diez años. El desarrollo de nuestras relaciones no ha estado exento de obstáculos, juntos hemos impuesto nuestra voluntad a las adversidades muchas de ellas generadas por factores externos que se oponen al avance de nuestros proyectos revolucionarios y emancipadores, ninguna dificultad ha logrado paralizar el desarrollo de estos vínculos, ni siquiera las financieras porque la base de nuestras acciones es la colaboración y la solidaridad en beneficio mutuo, ahora se requiere mantener un riguroso seguimiento y evaluación de todo lo acordado para así garantizar el desarrollo de ambas economías y la satisfacción de las necesidades del desarrollo social, esto es lo que demandan nuestros pueblos y constituye un pilar para el fortalecimiento de los lazos de hermandad entre las dos naciones.

Mientras en América Latina se agudiza el enfrentamiento entre los sectores reaccionarios y conservadores que defienden un modelo político y económico dependiente y explotador, por otro lado avanzan las fuerzas revolucionarias y progresistas comprometidas con la justicia y la equidad y la independencia de los pueblos de la región, en este contexto la relación entre Cuba y Venezuela se convierte en el mejor ejemplo de cómo deben ser los vínculos entre los pueblos y adquiere mayor dimensión si se toma en cuenta que se desarrolla en medio de la difícil coyuntura internacional que vivimos en la que prima la inestabilidad política y económica y cuando a la crisis económica global, energética, alimentaria y medioambiental se suman las graves amenazas a la paz mundial.

Compañero Chávez, compañeras y compañeros, además de la celebración del X Aniversario del Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela, en el relanzamiento del mismo para los próximos 10 años nos reúne esta tarde la oportunidad de convocar al partido y a todo nuestro pueblo a participar en el proceso preparatorio del VI Congreso de los Comunistas cubanos, el buró político ha acordado convocar el VI Congreso para la segunda quincena del mes de abril del próximo año en ocasión del 50 aniversario de la victoria de Playa Girón y de la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana, el primero de agosto, en el quinto período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, expliqué que veníamos avanzando en los estudios a cargo de la Comisión de Política Económica del Congreso, y que los diversos grupos de trabajo creados funcionaban interrumpidamente en la elaboración de propuestas que serían analizadas con los militantes del partido y la población en su conjunto.

Por todas estas razones el VI Congreso se concentrará en la solución de los problemas de la economía, y en las decisiones fundamentales de la actualización del modelo económico cubano, que adoptará los lineamientos de la política económica y social del partido y la Revolución.

El Congreso no es sólo la reunión de quienes resulten elegidos como delegados, sino también el proceso previo de discusión por parte de la militancia y de toda la población en los lineamientos o decisiones que serán adoptados en el mismo. En ese discurso en la Asamblea Nacional también dijimos que la unidad entre los revolucionarios siempre en la dirección de la Revolución y la mayoría del pueblo es nuestra más importante arma estratégica, la que nos ha permitido llegar hasta aquí y continuar en el futuro perfeccionamiento: el socialismo. Y que la unidad se fomente y coseche en la más amplia democracia socialista y en la discusión abierta con el pueblo de todos los asuntos por sensibles que sean.

Por tal motivo el VI será un Congreso de toda la militancia y de todo el pueblo, quienes participarán activamente en la adopción de las decisiones fundamentales de la Revolución. El proyecto de lineamientos de la política económica y social será publicado mañana, y comenzará de inmediato un seminario nacional con los dirigentes y especialistas que guiarán luego el proceso de discusión masiva de este documento.

Posteriormente, entre el 15 y el 30 de noviembre, se desarrollarán los seminarios en todos los municipios para preparar a los cuadros que participarán en la reuniones con los núcleos del partido, los trabajadores, y en todas las comunidades. Este proceso con las masas se realizará durante tres meses, desde el primero de diciembre hasta el 28 de febrero. A partir de esta fecha se contará con una reserva de tiempo, hasta el 11 de marzo. Simultáneamente se recogerán y analizarán las opiniones y sugerencias, las cuales serán tomadas en cuenta para la adopción del documento por el Congreso.

En este plenario se encuentran el Consejo de Estado y de Ministros, la Presidencia de la Asamblea Nacional, el Buró Político, además de cientos de cuadros y economistas de todas las provincias del país, que se encuentran en ambos lados de este salón, y se preparan para contribuir a explicar a la militancia y al pueblo el contenido de las decisiones que se proponen, así como escuchar y trasladar sus opiniones.

Como señalé el pasado 4 de abril en el Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, la batalla económica constituye hoy más que nunca la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social. Por tal motivo éste constituye el único tema del Congreso, y posteriormente, dentro del propio año 2011, celebraremos la primera Conferencia Nacional del Partido, según establecen nuestros estatutos y que nunca hemos hecho uso de ellos, para tratar otros asuntos de carácter interno de la organización, que no se analicen en el Congreso, y que también requieren ser perfeccionados a la luz de la experiencia de estos 50 años.

Aclaro que habíamos anunciado efectuar primero la Conferencia y luego el Congreso, pero ante el avance en la preparación de los documentos, decidimos invertir el orden y efectuar primero el Congreso para discutir el tema principal, que es precisamente la economía.

Querido Chávez, compañeros de la delegación venezolana, compañeras y compañeros, precisamente uno de los lineamientos de este proyecto, que es lo que se va discutir, titulado Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social, que no es del plan anual del año que viene, que vamos a discutir con el Consejo de Ministros próximamente y los dirigentes de los gobiernos provinciales y cuadros del partido, que no es el plan quinquenal, que ya fue aprobado por el Congreso de Ministros, sino que es la política económica y social, el camino a seguir, que no dura un quinquenio, dura años; con la introducción, cuando sea necesario, de los órganos que competen, de los cambios que sean necesario introducir.

Precisamente uno de los lineamientos de este proyecto expresa dar prioridad a la participación en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, y trabajar con celeridad e intensamente en la coordinación, cooperación y complementación económica, a corto, mediano y largo plazo, para el logro y profundización de los objetivos económicos, sociales y políticos que promueve. Lo que guarda estrecha relación con los temas tratados en el transcurso del día de hoy entre los ministros de ambos gobiernos y presidentes.

Al comandante en jefe de la Revolución Cubana, compañero Fidel Castro Ruz, le entregamos ya hace unos días el primer ejemplar del proyecto de lineamientos del Congreso. A ti, compañero Hugo Chávez Frías, comandante de la Revolución Bolivariana y presidente de esa hermana República, le entrego el segundo ejemplar.

¡Viva nuestra América!

Asistentes ¡Viva! [aplausos].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro ¡Viva el socialismo!

Asistentes ¡Viva! [aplausos].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Presidente Chávez que esperamos sus opiniones y las de todos los venezolanos amigos. Bien nos ahorramos el maestro de ceremonia en el resto de la actividad.

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Fíjate que ahora tenemos que reducir plantilla.

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Aunque tú que eres un buen locutor tienes trabajo asegurado si te vas rápido...

Asistentes [risas].

Moderador Muy contento de tener a Chávez esta noche con nosotros también.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro ¿Quién?

Moderador Muy contento de tener a Chávez esta noche.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Bien, bueno entonces creo que no hay que anunciarlo, que hable aquí mismo que esta es una reunión de trabajo. Por supuesto todos los presentes recibirán a la salida el mismo documento que le entregamos a él.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez También se le entregará a la prensa cubana y extranjera, no pretendemos que los extranjeros se hagan comunistas con esta lectura.

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Si no que entiendan bien para que puedan analizar bien, como suelen hacer ellos, los pasos que vamos dando en nuestro país, aunque no siempre coincidamos con lo que dicen, como es natural, la diversidad es necesaria, además mañana se procederá a su venta, que es un pesito nada más, un peso, ya basta de cosas gratis, el que tiene interés se gasta un peso, lo compra y ya, se han editado ya medio millón y se seguirán editando para el trabajo que tenemos durante estos meses, este material se irá enriqueciendo con el trabajo de nuestros periodistas en la prensa nacional, en la radio y en la televisión, sin más, ¿ustedes cenaron ya?

Asistentes No.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro ¿No?, nosotros tampoco.

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Bueno.

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Y almorzamos poco.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Y almorzamos poco porque trabajamos mucho, entonces le damos la palabra al querido compañero Chávez que no necesita más presentación.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Hablaste más de media hora.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro No.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez 23 más 7 ahora y estos últimos siete, cuéntalos.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro No, eso no se cuenta, eso te lo cargo a ti.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risas] Querido compañero Raúl, queridos compañeros, cancilleres, ministros, embajadores, líderes sociales de la revolución cubana, líderes de las comunidades, también están ahí ¿verdad?, han venido de toda Cuba, señores de la prensa, compañeros de la Fuerza Armada, hermanas y hermanos, primero agradezco esta deferencia, Proyecto de Lineamiento de la Política Económica y Social, y comienza aquí con unas frases de Fidel, desde aquí un saludo al pueblo cubano, a los pueblos de Venezuela, de América Latina, a Fidel, un abrazo a Fidel.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Allá donde nos está viendo y precisamente aquí hay unas líneas de Fidel, voy a leerlas, pronunciadas, según aquí está señalado, el 1º de mayo del año 2000, leo, revolución es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado, es igualdad y libertad plenas, es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos, es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos, es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional, es defender valores en los que se cree, al precio de cualquier sacrificio, es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo, es luchar con audacia, inteligencia y realismo, es no mentir jamás ni violar principios éticos, es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas, revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo, Fidel Castro, 1º de mayo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y además yo pudiera agregar que ser revolucionario es como Fidel y como debemos ser todos, ser consecuentes con la palabra, Fidel es un ejemplo para todos nosotros, consecuencia revolucionaria, Cuba es un ejemplo de consecuencia revolucionaria, toda nuestra admiración a la revolución cubana, a su líder Fidel, a su presidente Raúl y a todos ustedes, ah, aquí hay una frase tuya también.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro No, no yo lo dije en el discurso...

Presidente Chávez Sí, mira [risas] la batalla económica, bueno pero no está demás que uno la subraye, fíjate, voy a subrayarlo aquí con mi lapicito rojo, la batalla económica constituye hoy más que nunca la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social, Raúl Castro Ruz.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Hemos estado todos estos meses siguiendo desde Caracas, desde Venezuela la batalla económica, bueno, la batalla integral que siempre viene dando la revolución cubana y de manera especial el énfasis que tu Raúl, compañero Presidente le has dado en estos meses, en estos últimos meses, en estos últimos años a la batalla económica, te acompañamos y subrayamos esto, la batalla económica, que por supuesto es parte medular de la batalla política, cómo separarla de la batalla ideológica de los cuadros, del pueblo, del partido, de los partidos, nuestro Partido Socialista, del gobierno, de la revolución, del pueblo, hablando de economía el petróleo sigue repuntando, vamos a mostrar aquí para, señores de la prensa que no han visto, no sí han visto ya, esos están bien enterados, el petróleo sigue recuperándose, el petróleo tiene que ubicarse, Rafael, la última reunión de la OPEP se estima que debe llegar a 100 dólares, sería el precio justo para el petróleo que cada día va a escasear más, sabemos que Cuba tiene mucho petróleo y pronto estaremos haciendo nuestro primer pozo ¿no?, ¿cuándo?, eh, pronto.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Cuando aparezca la plataforma.

Presidente Chávez [risas] No, por ahí viene la plataforma, hay que conseguir la plataforma Rafael, rápido, la plataforma porque, claro.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Que no tenga tecnología americana o con menos de un 10% para que pueda...

Presidente Chávez No, y los brasileños, ahí está Lula y ahora ganó Dilma Rousseff, tenemos nueva Presidenta en Brasil.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Tecnología brasileña, nosotros también tenemos, nosotros estamos comenzando a incursionar off shore, costa afuera pues, pero sobre todo en gas nosotros, pero sabemos que Cuba tiene mucho petróleo, ahí tenemos los estudios de la 2D y ahora 3D, esa era de 3 dimensiones.

Claro, si los yanquis están sacando petróleo ahí mismo al lado, y también México ¿no? Es la misma área geológica, es imposible que no haya… Fidel tiene, incluso los cálculos, él tiene sus propios cálculos, él tiene unos cálculos y no estamos, no tenemos duda de que está cerca de la verdad. ¿Cuánto fue que dijo Fidel que tenía Cuba de petróleo ahí?

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Como unos 10 mil millones según las cuentas de Fidel, yo creo que está cerca de la verdad Raúl, sólo que…

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Sólo que hay que perforar, hay que perforar.

Pero bueno el petróleo, mientras tanto el petróleo hoy subió y está en 88, casi en 90 dólares el barril, el precio de referencia el Brent, la canasta venezolana está cerca de 80, 80 dólares, economía.

Venezuela fue, durante casi todo el siglo XX, el primer exportador mundial de crudo, bueno ni Fidel había nacido todavía, tu mucho menos cuando ya en Venezuela estaban produciendo petróleo, cuando José Martí cabalgaba por estas tierras, abriendo los caminos de la independencia, ya Venezuela estaba produciendo de manera artesanal, pero ya se producía petróleo.

Comenzaba el siglo XX y llegaron, empezaron a llegar empresas norteamericanas, inglesas, y así Venezuela ya en la década de los años 20, se ubicó en el primer lugar en exportación, las exportaciones de petróleo, hasta los años 70, es decir, cerca de 60 años pues, y el resto fuimos el segundo, tercero y hoy seguimos siendo de los primeros productores y exportadores del mundo.

Ahora, cuando en unos días como estos de comienzos, o finales de octubre, y llegando ya a noviembre de hace 10 años, Fidel estaba visitándonos en Venezuela, es decir el año 2000, era el último año del siglo XX, terminaba el siglo, Venezuela tenía una pobreza que sobrepasaba al 50 por ciento de la población, después de todo ese siglo de tanta generación de riqueza para otros y para una minoría, la burguesía y la alta burguesía venezolana que nunca fue, lamentablemente la burguesía nacional aquella a la que se refería Lenin, no, siempre fue una burguesía transnacional, con la mente en otro lado, sin patria, y ese es uno de los más graves problemas que Venezuela hoy sigue teniendo, y cargaremos con ese problema durante cierto tiempo, sectores elitescos, sin patria, que actúan es contra su propio país, contra su propia patria como siempre lo hicieron y hoy siguen haciéndolo y seguirán haciéndolo hasta que se les acabe el fuelle por razones biológicas, naturales y de impulso de la Revolución Bolivariana que no se detendrá como no se detendrá la Revolución cubana.

Fidel nos visitaba hace 10 años, y hoy estamos aquí, gracias Raúl por la invitación en esta reunión de evaluación del Convenio de Cooperación que cumplió 10 años, y ahora hemos relanzado, hemos acordado relanzarlo y hemos estado trabajando ayer y hoy, bastante nuestros ministros, hemos relanzado el plan o Convenio Integral de Cooperación 2010-2020, que será una década ésta la que está comenzando, estoy seguro, de grandes avances en la construcción del socialismo en Cuba, en Venezuela y más allá y en la independencia de la América Latina, del Caribe, en la unidad, en la integración aún con nuestras diferencias; como hace poco lo ratificábamos y lo subrayábamos con mucha franqueza y mucha sinceridad delante del presidente de Colombia, que nos visitaba después de los conflictos y tensiones muy graves que hubo entre Venezuela y Colombia, en los meses finales del anterior gobierno.

Y más allá, la ideología, o más allá de los procesos de cada país, está la necesidad geopolítica de la unión, de los países, de los pueblos de América Latina y el Caribe.

Ahora, si entre países o entre algunos países, esa unión puede ser perfecta, es entre países que reunimos las características, el bagaje, el legado, el reto, el desafío y la experiencia y los procesos revolucionarios y de independencia con que contamos cada uno con sus particularidades —ya se ha dicho— Cuba-Venezuela.

Fidel nos visitaba el año 2000 y era su sexta visita a Venezuela, no, yo no había nacido cuando ya Fidel andaba por allá, era el mes de abril de 1948, ahí hay una carta, tenía un libro por ahí, ¿quién lo tiene? En ese buen libro conseguimos una carta, ¿se lo llevaron?, ¿ah? Gracias muchachos, en este buen libro de “Todo el tiempo de los cedros”, Katiuska Blanco; les confieso que, un día estábamos conversando Fidel, Raúl y yo, y otro grupo pequeño de amigos allí, y Fidel mandó a buscar este libro, yo no lo conocía; me lo obsequió, pero él buscó por aquí, buscó, buscó hasta que nos leyó, él lee sin lentes ¿viste? Después se los pone porque dice: Ahora veo mejor, pero él lee sin lentes; entonces se pone a leer y aquí está escrito, no sé en qué página estará por aquí está, aquél episodio de cuando don Ángel fue a la escuela donde estaban los tres niños: Ramón, Fidel y Raúl, y a los tres creo que los expulsaron ¿no?; fueron expulsados los tres y van a buscarlos, y entonces el cura, ¿era un cura no? Era un cura, le dice a don Ángel, bueno don Ángel hicimos todo lo posible pero estos tres muchachos son los más grandes demonios que han pasado por esta escuela.

No estoy exagerando.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Entonces….

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Lo que dijo el cura.

Presidente Chávez Lo que dijo el cura.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risas]. Lo que dijo el cura, y entonces Fidel está leyendo aquí y tal y riéndonos todos, y de repente Raúl que está sentado ahí dice, bueno Chávez saca tú la cuenta, nos botaron, nos expulsaron a los tres.

Ramón, ese era un pan dulce que no se metía con nadie, yo era el chiquitico, quién queda, quién queda.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Bueno, ese quien queda, andaba por América Latina y aquí está una carta que él le manda a don Ángel desde Bogotá, el 3 de abril de 1948: “Querido papá…”, quiero con esto, rendir tributo a ese largo andar de Fidel, despertándonos por estos pueblos, ese largo andar interminable de un siglo y pasó para el otro, no te das cuenta pues, de un siglo pasó para el otro, y tú también, y ustedes [risas].

Bogotá, 3 de abril de 1948: “Querido papá, ya en Bogotá, donde pienso permanecer algunos días, puedo sentarme tranquilamente a escribirles. En Caracas nos pasamos 4 días, la ciudad está a unos 40 kilómetros del aeropuerto, la carretera que conduce del aeropuerto a Caracas es verdaderamente fabulosa, pues tiene que atravesar una cordillera de montañas de más de 1.000 metros de altura.

Venezuela es un país muy rico, gracias principalmente a su gran producción de petróleo…”, ¿qué edad tenía Fidel aquí? 48, 22, 22 años. Fíjate, 22 años, aún ni siquiera se había graduado de abogado, andaba en la universidad de la vida.

Sigo leyendo: “Allí se hacen grandes negocios, pero la vida es bastante cara, en cuanto a lo político, actualmente el país (Venezuela) marcha admirablemente bien. Rómulo Betancourt dejó la presidencia con deudas personales y la administración pública es muy honrada, el pueblo está muy satisfecho de su actual gobierno que está realizando una serie de medidas que tienden a beneficiar el país…” está hablando del gobierno de Rómulo Gallegos que fue derrocado pocos meses después por los yanquis. Rómulo Gallegos por cierto, al exilio se vino a La Habana y aquí dio un discurso y dijo: Me derrocaron los yanquis, me derrocó el petróleo; por ahí anda ese discurso todos los presidentes, todos los presidentes que en Venezuela en 100 años, quisimos manejar de manera soberana el petróleo fuimos derrocados, y ustedes saben que, me incluyo que yo fui derrocado, sólo que se llevaron una sorpresa los yanquis y sus aliados y se toparon con un pueblo y unos militares que dijeron ¡No!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez “De Venezuela nos trasladamos a Panamá (sigue Fidel), el aeropuerto está en la zona del Canal, el cual pudimos apreciar desde el avión a poca altura.

La ciudad de Panamá, está bastante cerca del canal y permiten visitarlo. Lo que no pude hacer debido a nuestra breve estancia en ese país, pues teníamos necesidad de estar en Bogotá el día 31 del pasado. Ese día temprano salimos de Panamá y volando sobre la costa del Pacífico nos dirigimos a Colombia, hicimos escala en la ciudad de Medellín que es una de las más ricas e industriales de Colombia, que está en el Departamento de Antioquia, después continuamos el viaje hacia Colombia, o mejor dicho hacia la capital para llegar a Bogotá, el Clipper de 4 motores (ah, el avión) en que viajamos se remonta a una enorme altura; los ríos como el Magdalena y el Cauca muy caudalosos, lucen como rayas blancas en la superficie de la tierra, (hubiera sido un buen periodista Fidel, que descripción ¿ve?) la ciudad de Bogotá está a 2.500 metros sobre la superficie del mar, que a esa altura asemeja un valle rodeado de pequeñas colinas, el panorama de la naturaleza muy hermoso y la vegetación completamente distinta a la de Cuba.

A pesar de estar tan cerca a la línea del Ecuador debido a su altura, la temperatura es muy fría, apenas sube 15 grados y frecuentemente baja de 10, por lo que hay que estar constantemente abrigado. La ciudad de Bogotá es muy moderna y casi tan grande como La Habana, hay mucha actividad y constantemente hay un enjambre de personas en la calle, como nunca he visto en ningún lado, una ciudad muy culta y civilizada, un gran porcentaje de los colombianos tiene sangre india y se caracterizan por la calma.

La riqueza principal de Colombia, es el café, pero no sucede como en Cuba, cuya única riqueza importante es el azúcar, haciendo depender el bienestar del país en un producto expuesto a desastrosas bajas en el mercado mundial —andaba estudiando economía, ¡economía!— sino que también tienen una gran riqueza en las minas de plata y también oro. Las esmeraldas se producen en grandes cantidades y son las mejores del mundo. También tienen mucho ganado y producen además, en cuanto a alimentos, todo lo que consumen. La vida es barata, el compañero mío y yo vivimos en el hotel Claridge, que es bastante bueno, cobran 9,5 pesos diarios por cada uno, en dólares equivalentes a 4, aproximadamente, y la comida es magnífica.

Bueno, papá, no te voy a seguir contando, si no nada tendré que decirte en otras cartas, en Bogotá no sé, no estoy seguro de qué tiempo habré de estar, en este viaje que realizo estoy organizando un Congreso Latinoamericano de Estudiantes, que deberá celebrarse aquí en Bogotá, contamos con la adhesión de casi todos los estudiantes de América. Tuve éxito completo entre los estudiantes de Venezuela y Panamá, la prensa nos está respaldando...”. ¡La prensa respaldaba! Oigan allá señores, “la prensa nos está respaldando” [risa]. Señores de la prensa.

¡Ajá! “Y en Panamá hablé durante media hora en una de las estaciones más oídas del país. En Bogotá llevo ya casi tres días, pero apenas he desplegado actividad alguna, pues me estoy orientando. La ciudad está llena de banderas por la conferencia...”. Aquí habla de nuevo de Venezuela: “Yo llevaba cartas para varios altos funcionarios venezolanos, los que no pude ver, porque era Semana Santa, y para esa fecha hay una inactividad absoluta en estos países, y estaban todos por el interior. A Rómulo Betancourt, que también tenía yo una carta para él, de un buen amigo suyo, lo pienso ver acá en Bogotá, estuvimos en la casa del presidente actual de Venezuela, y la familia nos trató muy amablemente...”. Hay unas fotos por ahí de Fidel con un pantalón de aquellos de pana, pegaíto, bota ancha, en la casa de Rómulo Gallegos. Eso fue en La Guaira, una vieja residencia presidencial que había ahí, que ahora es una escuela. “Nos trató la familia muy amablemente. La hermana del presidente se comunicó con él, que estaba de veraneo en el interior, para comunicarle nuestro interés en verlo y le contestó que el lunes estaría de regreso en Caracas y nos podría recibir, pero era viernes y nosotros teníamos que salir al día siguiente para Panamá. ¡Qué distinta democracia a la cubana! Donde las puertas de las casas de los gobernantes están vedadas al ciudadano...”.

Bueno, y termina despidiéndose ¿no?, con unas fotos y unas postales de Cartagena. A los pocos días matan a Gaitán. Claro, mira, esto es el 3 de abril, a Gaitán lo matan el 9 de abril, una semana, seis días después. Fidel estuvo ahí, como lo sabemos, en “El Bogotazo”, y nunca olvida él el viaje a Caracas, y la carretera esta que era muy tortuosa, por las montañas, la carretera vieja, no estaba la autopista todavía, los túneles.

Luego Fidel volvió a Venezuela en 1959, el 23 de enero, cuando se celebraba el primer aniversario de la caída de la dictadura. Veinte días después del triunfo de la Revolución Cubana, como sabemos, como recordamos. Ya yo tenía 5 años, pero era un veguerito por allá de los montes, de las sabanas de Venezuela.

Luego pasaron varias décadas, sabemos todos la historia, de cómo la Revolución Cubana enfrentó la agresión, la invasión, el bloqueo, y cómo Estados Unidos logró colocar a casi todos los gobiernos de América Latina en contra de Cuba, fue por cierto el gobierno de Betancourt el que llevó a la OEA la propuesta de resolución, de condena y expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos, de aquella... ¿Cómo fue que dijo aquel canciller cubano? Que era el ministerio de las colonias. Lo cual era absolutamente cierto.

Luego Fidel volvió a Caracas en 1989, y yo lo vi, esa vez lo vi, cuando tomaba posesión Carlos Andrés Pérez, Venezuela estaba ya en una situación sumamente crítica, en lo moral, lo económico, lo político, lo social, y recordamos que ya el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 existía en el Ejército y en otras ramas de las Fuerzas Armadas Venezolanas. Yo era mayor, trabajaba allí en el Palacio Blanco, en Miraflores, y recuerdo haber visto a Fidel ahí, muy cerca, andaba con Daniel, Daniel Ortega, era presidente aún de Nicaragua, y a los pocos días estalló la tierra, eso fue 2 de febrero, 3 de febrero, estuvo Fidel allá, y el 27 de febrero estalló Venezuela. Por cierto que allá a nosotros los militares nos decían que “El Caracazo”, toda aquella tragedia y aquella masacre contra el pueblo venezolano, que estaba era muriéndose de hambre y aguantando las recetas del Fondo Monetario Internacional, el Consenso de Washington además, que llegó Carlos Andrés Pérez a imponerle al país, nos decían en algunas conferencias que la culpa de “El Caracazo” había sido la visita de Fidel, porque Fidel había dejado 200 instigadores, que se fueron por los barrios, hasta esa locura llegaron a decir allá. Y que originaron la explosión, la rebelión popular, conocida en la historia con el nombre de “El Caracazo”. Esa fue la tercera ocasión de Fidel en Caracas. Luego volvería a una cumbre en Margarita, cuando le estaban haciendo un atentado, era el doctor Caldera presidente, ya había ocurrido la rebelión del 4 de febrero, del 92, ya habíamos estado nosotros en prisión durante 2 años, un poco más, ya habíamos salido de prisión, fue en 1994, en Margarita, una Cumbre Iberoamericana.

A los pocos meses me llega la invitación para visitar Cuba, y fue cuando nos conseguimos aquel diciembre, diciembre del 94, coincidió por cierto, aquella mi primera visita, y nuestro primer encuentro, en la Universidad de La Habana, y múltiples encuentros, en la Casa Simón Rodríguez, ahí en el caso histórico de La Habana, y en al plaza Bolívar, coincidió con la I Cumbre de las Américas, lo recuerdo clarito, convocada por Clinton allá en Miami, a esa cumbre fueron todos los presidentes de América Latina y el Caribe, por supuesto menos Fidel, y recuerdo lo que dijo Clinton allá, en esa ocasión dijo Clinton: “Ahora sí nos estamos aproximando, estamos consiguiendo hacer realidad el sueño de Bolívar...”, [risa]. Bolívar dijo un día, 1825, con una claridad impresionante, más que claridad clarividencia, como una profecía, dijo: “Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad...”. Esa sí es la visión de Bolívar, la verdadera visión, antiimperialista de Bolívar.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez No, no quiero abusar del tiempo, no quiero abusar del tiempo, uno se va entusiasmando, entusiasmando; y va cabalgando.

Yo soy de los que para terminar el discurso me lanzo del caballo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez [risa] Me lanzo del caballo. Y es una maña vieja. Mi papá tenía una bicicleta vieja, de cuando era maestro allá en el campo, y yo aprendí a andar en bicicleta ahí, pero era muy alta la bicicleta, para mi tamaño, y entonces yo me enfilaba contra el topochal de mi abuela, iba a gran velocidad ¡ruuu!, pero yo frenada era agarrándome del topochal, y la bicicleta se desmadraba ahí ¿no? ¿Ah? Topochal es como... [risa], éste no sabe lo que es un topochal ¿ah?, el embajador Rogelio sí lo puede decir, que es como un platanal pues, topocho es una especie de plátano... ¿Cómo llaman el topocho aquí? ¿Aquí no hay topocho? Podemos exportar topocho para acá, Raúl, en la unión económica que estamos construyendo.

Bueno, plátano macho lo llaman aquí. ¡Ah! El topocho.

Bueno, luego Fidel volvió en 1994, y luego en 1999, a la toma de posesión, a nuestra toma de posesión, volvió por quinta vez. Y el 2000 fue su sexta visita a tierra venezolana, desde 1948. Vean ustedes, su sexta y última visita del siglo XX, y en esa visita nos fuimos por el llano, fuimos a mi tierra natal, a Barinas, fuimos por Sabaneta.

Recuerdo que yo venía manejando por una carretera, y mucha gente a los lados, y nos paramos como cien veces, yo era el chofer, Fidel estaba ahí de copiloto, y el jefe de seguridad de Fidel, José, José casi me fractura la clavícula derecha, porque José iba atrás sentado, con el ministro Giordani, pero yo iba manejando y saludando, y Fidel también, y además recibiendo muchos papeles del pueblo, de la gente de los pueblos, del campo. ¡Chávez! Y se acercaban al carro, en la carretera, uno iba era tocando corneta, y José me daba por aquí cada rato: “¡Mire pa’ lante...! ¡Mire pa’ lante...! [risa] “¡Mire pa’ lante...! ¡Mire pa’ lante...! Yo iba era... “No, tranquilo, que yo estoy mirando, pero...”. Hasta que Fidel le dijo: “José, pero le vas a fracturar el brazo a Chávez, déjalo quieto que está manejando —[risa]—, vamos bien, vamos bien...”. Después llegamos a Guanare, Guanare, capital de Portuguesa, ahí nunca se me olvida la impresión de Fidel, a mí por supuesto me impresionó mucho, pero ya yo estaba acostumbrado a aquel dolor del pueblo, Raúl, sobre todo las mujeres, porque cómo las mujeres... Un saludo a todas las mujeres cubanas.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Cómo las mujeres llevan la cruz, la cruz, mucho más que nosotros los hombres, mucho más que nosotros.

Cristo pudo haber sido Crista.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Sí. Entonces las mujeres, sus niños, la miseria más espantosa había en Venezuela, y no era nuevo, aquello fue lo que nos llevo a nosotros a la rebelión militar, Raúl, nos llevó a la rebelión militar. Cansados además de ser utilizados, nosotros los soldados venezolanos, contra el pueblo, contra los trabajadores, contra los estudiantes, contra los campesinos, defendiendo aquella burguesía y aquel imperio. Dijimos: ¡Ya! Recordamos a Bolívar y tomamos su bandera, Bolívar lo dijo un día: “Maldito sea el soldado que vuelva las armas contra su propio pueblo...”. Y muriendo allá en Santa Marta, echado de su Patria, solitario casi, llorando Bolívar lo dijo en su última proclama, hablándole a los pueblos de la Gran Colombia, y hablándole a los soldados, y dijo: “Los militares deberán empuñar su espada para defender las garantías del pueblo, las garantías sociales...”. No para defender la oligarquía. Eso fue lo que nos llevó a nosotros, aquella miseria espantosa, a hacer lo que hicimos y jamás nos arrepentiremos y ahí nació esta revolución pues, nació de los estertores de una patria que moría, de un pueblo que no conseguía salida, una democracia, una llamada democracia, qué democracia ni qué ocho cuartos, dictadura de las burguesías, dictadura de las clases pudientes, dictadura política, dictadura económica, dictadura cultural, dictadura militar, dictadura de todo tipo disfrazada muy hábilmente de la demagogia, el populismo, la falsa democracia, ustedes lo saben, ustedes han estudiado cuánto la historia de este continente, sólo permítanme esta lluvia de recuerdos este día de hoy en que estamos conmemorando los diez años de aquel convenio que miraba ya hacia el futuro terminando ya el siglo XX, miraba hacia el XXI, ese Convenio de Caracas fue como la piedra fundante, como la piedra fundacional pero que luego fue convirtiéndose en una columna de todo lo que hemos venido logrando en estos diez años y de lo que vamos a seguir logrando en los diez que vienen y en los cien que vienen.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Pues así llegamos a Guanare, recuerdo que hubo una asamblea con la gobernadora en Guanare, una compañera afrodescendiente, revolucionaria y amiga, Antonia Muñoz estaba recién electa gobernadora y fuimos como a un gimnasio cubierto y el pueblo allí, los campesinos, cañicultores recuerdo, es un estado muy agrícola Portuguesa y de repente estamos nosotros allí y vino una mujer, una madre venezolana con su niño y corriendo, ya yo estaba acostumbrado que yo peleaba con mi seguridad, déjenla no la aparten, no la agarren, se lanzaban al vehículo, varias veces se le lanzaban al carro presidencial, Miraflores, bueno, le daban vuelta así como una gran serpiente humana, diría Víctor Hugo, Los Miserables, la miseria, el dolor, yo en aquellos primeros días o meses Raúl yo no dormía en verdad, menos mal que era bastante joven, no.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Todavía.

Presidente Chávez No dormíamos atendiendo, mandábamos hacer comida en la madrugada y dormían ahí y quién los iba a sacar de ahí, llegó Chávez, llegó Chávez aquí y Chávez no va a mandar la policía para acá y mucho menos el Ejército, si lo manda, como lo mandé a ayudarlos, a darles la mano a los excluidos de toda la vida que era la mitad de la población y en pobreza extrema casi un cuarto de la población venezolana de más de 20 millones que éramos, hoy estamos ya llegando a 30, 28, 29 millones; el desempleo, hace poco, bueno cuando fue Santos, el presidente Santos, él ha dicho antier que yo soy su nuevo mejor amigo, digo lo mismo, el presidente Santos es mi nuevo mejor amigo, eh, mi nuevo mejor amigo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Entonces, y es que estamos obligados a entendernos con las diferencias que tenemos, con respeto mutuo, respetando la soberanía de cada quien, esa es la base fundamental y así lo hemos asumido y como él mismo lo dijo allá en su discurso en la firma de documentos y ante la prensa dijo, y ante el país y nuestros países, no nos van a descarrillar, que no nos descarrilen porque las operaciones de descarrilamiento ya comenzaron, eh, el imperio y sus lacayos no descansarán para tratar de ponernos a pelear, no sólo Venezuela y Colombia, Centroamérica, Suramérica, el imperio yanqui, que nadie crea, que le ha perdido interés a la América Latina, no, es lo que ellos llaman su área de influencia y más aún ahora cuando se reagrupan viejas potencias y nuevas potencias y el imperio tiene que retroceder en el Oriente Medio derrotados en Irak, igual en Afganistán y la crisis económica, estamos obligados nosotros a consolidar esta unidad y a seguir avanzando, América Latina, Unasur, el Caribe, el ALBA, la Alianza Bolivariana que es punta de lanza de la unidad verdadera, plena y perfecta entre nuestros pueblos. Bueno, se me ocurrió acompañar al presidente Santos al Panteón Nacional, allá los restos de nuestro Padre Bolívar, hace poco los exhumamos, conversamos un rato y luego nos fuimos, también yo manejando, el único que no ha permitido que yo le maneje, lo confieso, en este planeta, se llama Raúl Castro.

Asistentes [aplausos y risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Santiago de Cuba y te vieron saludando y manejando.

Presidente Chávez Es verdad [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Con jeep descapotado.

Presidente Chávez Es verdad, fue la excepción.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Y desde esa experiencia no acepto más que manejes conmigo.

Presidente Chávez De esa experiencia no acepta más que maneje, no, pero es fue en un jeep militar, ve, bueno, nos fuimos con Santos y los dos cancilleres, la cancillera Holguín y el canciller Maduro por Caracas, el centro de Caracas y nos bajamos frente al parlamento y recorrimos y la canciller me dice ¡pero que cambiada, qué bonita está Caracas! porque ella estuvo hace varios años de embajadora, las calles de Caracas eran intransitables, aquí ustedes deben recordarlo, algunos que han ido por Venezuela desde hace 10 años, 8 años, los buhoneros pues, la economía informal, que no se podía caminar por las aceras de las calles del centro de Caracas y ella se dio cuenta, bueno porque eso era expresión de la tragedia que vivía un pueblo, la desnutrición, la mortalidad infantil, la mortalidad materno-infantil, no había servicios médicos, hasta el sistema de salud llamado público estaba privatizado, es decir, si tu ibas a un hospital te cobraban para hacerte una radiografía o un examen de cualquier cosa, la educación estaba privatizada y tu ibas a inscribir a un niño en una escuela pública tenías que pagara adelantado sino no permitían que el niño entrara a clase, así estaba Venezuela y una deuda externa que se tragaba casi la mitad del presupuesto y estábamos regalando el petróleo a 7, cuando yo llegué a Miraflores el petróleo estaba en 7 dólares, casi el costo de producción y Venezuela era punta de lanza de la V columna de la OPEP para quebrar la unidad de la OPEP, producir petróleo en exceso y bajar los precios hasta ese nivel de regalar el petróleo, bueno fue así cuando llegó Fidel Castro, Fidel, en esa visita, aquella mujer se lanzó Raúl, se lanzó, ella se cayó, ella se cayó, venía corriendo y se cayó y cayó delante de Fidel con su niño en brazos, ella cae pero al niño no lo deja caer, enfermo el niño, Fidel va y la recoge y la abraza y él quedó, no sólo conmovido, conmocionado más bien pudiera yo decir de ver aquella situación y después yo le explicaba pues, de ahí volamos en helicóptero a Barquisimeto, recuerdo, y esa noche fue la noche del strike, la noche del tercer strike, eso todavía, menos mal que eso hemos decidido sacarlo de las discusiones, no, para no [risa] perturbar las relaciones entre Cuba y Venezuela.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Pero Fidel quedó ponchao, quedó ponchao aun cuando el árbitro venezolano dijo que era bola pero el narrador cubano dijo ponchao, y eso está grabado.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Bueno, Barquisimeto, fuimos a Barquisimeto, fuimos a la universidad, yo no sé cómo hicimos tantas cosas en tan pocos días, fueron apenas tres, cuatro días, recorrimos media Venezuela, fuimos a universidades, asambleas populares, asambleas campesinas, jugamos pelota, fuimos al Campo de Carabobo a un Aló Presidente, ahí cantó Fidel, cantó el último verso de la canción Venezuela, la cantó, le explicamos el campo de batalla, un joven teniente estaba explicando y él le preguntaba de todo, lo masacró a preguntas, por allá venía Páez y ¿qué velocidad traerían los caballos teniente? [risas].

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Y por allá ¿y cuántos caballos venían? ¿cuántos venían? ¿de dónde eran esos caballos? ¿eran venezolanos? o eran importados, eran extranjeros y ¿dónde fue que murió el Negro Primero?, porque él se sabe todo, eh, el teniente bueno se defendió, muy bueno, se defendió muy bien y luego recorrimos el Campo de Carabobo y el Aló Presidente el domingo y el lunes fuimos a la Asamblea Nacional, ese fue el día en que Fidel le dijo allí al país le dijo, Chávez no puede ser el alcalde de toda Venezuela, entre muchas otras cosas, habló de la economía, de la situación de América Latina, hizo un análisis pero profundo de la realidad que vivíamos, con mucho respeto, por supuesto, a la soberanía venezolana pero dijo respetuosas verdades que no gustaron por supuesto a la burguesía, mucho menos al imperio, pero él no las dijo para que le gustara a la burguesía y firmamos el convenio en Caracas, en ese marco ocurrió aquello y luego el desencadenamiento de la historia, 2001, volvió Fidel por Venezuela aquel diciembre, recuerdo que llegó muy feliz, era de noche, llegó a medianoche a Margarita, una Cumbre del Caribe, llegó muy feliz y yo andaba en guerra ya porque ese día comenzó una huelga de Fedecámaras, de los empresarios, era el golpe que comenzaba, 2001, diciembre 2001, 10 de diciembre, ese día nos fuimos a las sabanas de Barinas, allá donde Ezequiel Zamora derrotó a la burguesía el 10 de diciembre de 1860 en la Guerra Federal y allá en el campo de batalla firmamos, promulgamos la nueva Ley de Tierras, una de las leyes de más profundo contenido revolucionario, reivindicativo de todo este tiempo nuestro y de ahí volamos a Margarita a esperar a los primeros ministros y presidentes de los estados del Caribe y llegó Fidel a media noche y llegó con una sonrisa de oreja a oreja y yo le pregunto ¿y de qué tú te ríes tanto?, me dice, estoy feliz, te envidio, ¿por que me envidias?, bueno, una huelga patronal, te envidio, eso lo envidia cualquier revolucionario, quién no va a envidiar una huelga patronal, y esa madrugada, hablando y hablando, analizando, prácticamente Fidel me dijo: Chávez creo que viene un golpe aquí, creo que deberías prepararte, creo que viene un proceso de desestabilización profunda y además, recordemos, estaba llegando Bush a la Presidencia y Venezuela se opuso al ALCA en la cumbre, precisamente, de 2001, en la cumbre de 2001, allá en Canadá, el único gobierno, Cuba excluida, como sabemos, el único gobierno que se opuso a la propuesta que fue acordada y quedó la salvedad por allá en unas letras chiquiticas pusieron, más chiquiticas que una hormiga colocaron allá abajo, el gobierno de Venezuela hizo objeción, más nadie en todo este continente se atrevía, ni se atrevió a levantar la mano o a opinar al menos sobre aquella propuesta colonialista de que el 1º de enero del año 2005 debería estar, además, ya, funcionando, el Área de Libre Comercio para las Américas, la propuesta colonialista más perfecta, creo yo, que ha habido en la historia de los siglos, recuerdo que de Canadá, yo me vine por aquí, pasé una noche por aquí y me dijo Fidel, bueno Chávez, yo he contado esto porque es absolutamente cierto, esa noche yo, a mi me llegó una idea que a ti te había llegado 50 años antes en la Sierra Maestra, tú cuentas eso cuando Fidel te dijo ¿Raúl cuántos fusiles hemos salvado?, cinco ¿no fue?, ¿siete?

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Cinco.

Presidente Chávez Cinco y entonces Fidel te dijo: “Ahora sí ganamos esta guerra”. Y Raúl pensó: “Se volvió loco...”.

Yo pensé lo mismo 50 años después, una madrugada, viniendo de la Cumbre de las Américas, yo le cuento a Fidel, él había visto por televisión lo que transmitieron, pero muchas otras cosas, y de repente me pone la mano aquí y me dice: “Bueno, Chávez, ahora lo que nos toca es derrotar al ALCA”. Yo dije: ¡Se volvió loco, Fidel!

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] Se volvió loco otra vez. Bueno, eso fue 2001, cuatro años después estábamos enterrando el ALCA en Mar del Plata allá, en la Patria argentina.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Quiero rendir merecido tributo a Néstor Kirchner, que se nos fue antes de tiempo. Y saben qué me dijo la presidenta Cristina, después que lo sepultamos, que lo sembramos allá en la Patagonia, y ella quiso, muy fuerte esa mujer, impresionante, se volvió una giganta, ahí con la familia, me dijo: “No, voy a acompañar a Chávez hasta el aeropuerto”. Cristina —le digo yo— anda y descansa, mujer. Pasó 20 horas de pie, y más, ahí. Allá llegó el vicepresidente Lazo, pero yo no te pude ver personalmente, te vi después, que yo estaba en el hotel, que estaban transmitiendo, yo te vi que llegaste; ya Lula se había ido, yo salí, era medianoche. Claro, de aquí allá cuántas horas echaste, cómo doce horas.

Vicepresidente de la República de Cuba, Esteban Lazo Once.

Presidente Chávez ¡Once horas! Y luego nos fuimos a sepultarlo, allá donde él nació, cerquita de la tierra del fuego estuvimos, cerquita de la tierra del fuego, en Río Gallegos, abajo, abajo, frente a Malvinas, en el mismo paralelo de Malvinas. ¡Qué grande es esta tierra nuestra, esta América nuestra! ¡Qué grande! Inmensa. Desde todos los puntos de vista. Esta Patria americana nuestra, Nuestra América cantó José Martí. Esta, Nuestra América, donde está naciendo y va a nacer, sin duda, ya nació, yo digo más bien que ya nació, sólo que es un bebé, el mundo nuevo ya nació, sólo que es un bebé. El plan imperial fracasó, pero la amenaza imperial sigue allí, el imperio tenemos que terminar de derrotarlo definitivamente. Y esa es una tarea que bastante nos compete a Cuba y a Venezuela, dentro de esta América nuestra.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y el imperio, cuando Raúl habla de la economía, la economía, la economía, “la economía, estúpido”. ¿Quién fue el que dijo esa frase? “La economía, estúpido”, no sé. La economía, la economía. ¿Quién fue, Alarcón?, tú que sabes tanto. Fue Clinton, pero yo creo que él citaba a alguien, y colocó en su escritorio “la economía, estúpido”, algo así. Pero no estoy muy seguro. Pero si lo dice Alarcón así es. Debemos a mister Clinton pues la frase de “la economía, estúpido”, la economía. ¡La economía! Pero, bueno, y Carlos Marx, ¡la economía compadre!, la economía.

Como decía Lenín: “Socialismo es igual, todo el poder para los sóviets más electricidad...”, [risa], la industrialización. Entonces por eso nada mejor en este momento que discutir el tema económico, es la médula. Por eso yo decía, el imperialismo no sólo es que tenemos derrotarlo en el discurso, ya lo derrotamos en el discurso, está derrotado; no es que tenemos que derrotarlo en lo moral, ya está derrotado en lo moral, no tiene moral, pero nada, para enfrentar la moral socialista o la moral de los pueblos; en lo político, lo geopolítico, lo estamos derrotando, no creo que podamos decir que está derrotado, pero lo estamos derrotando. Como me dijo Fidel una madrugada, que yo le dije, despidiéndonos: “Chávez...”. Le digo, bueno, Fidel, no sé qué... “¡Venceremos!, —me dice— No, venceremos no, Chávez, ¡estamos venciendo!”. [risa] Bueno, pero no hemos vencido, estamos venciendo en lo político, en lo geopolítico.

¡Ah! En lo económico también tenemos que derrotar al imperialismo. Si no lo derrotáramos en lo económico al final la capacidad del imperio del capital, y del capitalismo es tal, que regenera, es como dice Istvan Meszaros, yo traje este libro para guiarme en mi discurso [risa], para...

Asistentes [risas].

Presidente Chávez No, yo recomiendo a los camaradas delegados del Congreso, VI Congreso, que se lean este libro, este resumen, [risa] Más allá del capital.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Ustedes conocen a Meszaros. Por cierto que está en Caracas por estos días, ojalá que yo llegue a tiempo de verlo, con sus 80 y tantos años sigue escribiendo sobre la transición. Tú has hablado, pero a mí me impresionó que tú has usado, y yo la he tomado, con tu permiso, cuando Raúl dijo hace poco: “Aquí en Cuba —¿cómo fue que dijiste?— estamos actualizando el socialismo...”. Actualizando el socialismo. Yo creo que merece un reconocimiento el coraje de Raúl y de ustedes para actualizar el socialismo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Coraje ideológico, coraje político, económico, moral.

Pero Meszaros, Meszaros aquí hace un análisis, no sólo del capitalismo, sino del capital, del capital no sólo del libro de Carlos Marx, sino de lo que él llama “el modo de control metabólico social del capital”. En la Unión Soviética, bueno, derrocaron al capitalismo, pero no al capital, y él se volvió como una gran bacteria, una gran amiba que se regenera, porque es un modo de control cultural, metabólico, pues, social. Es una tarea titánica ésta, titánica, la de transitar del capitalismo al socialismo. Pero ustedes lo han logrado, nosotros lo estamos no sólo intentando, estamos avanzando, en medio de grandes dificultades, creando las condiciones, y vaya que estos diez años de convenio y de cooperación generosa de Cuba hacia Venezuela ha cooperado, ha ayudado, ha facilitado la creación de las mínimas condiciones. Porque un pueblo hambriento qué tú vas a poder transitar hacia dónde, hacia la muerte. Es como compañeros de armas, bueno comenzando por ti, general de ejércitos, Napoleón lo dijo: “Los ejércitos caminan sobre los estómagos...”. Un pueblo hambriento, un pueblo analfabeta, un pueblo ignorante; decía Bolívar: “...es instrumento ciego de su propia destrucción”. Y así tenían al pueblo venezolano, así tenían al pueblo venezolano.

Por eso es tan importante este acto, a pesar de lo breve ¿no?, empezamos a las 6:00 en punto ¿verdad?, y son las siete y media, creo que me quedan dos minutos, llevo cinco minutos.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Es tan importante, no sólo conmemorarlo, sino relanzar el convenio diez años más, como ya Raúl ha definido allí los principios que han guiado, que fundamentan y fundamentarán aún mas, en estos próximos diez años, la unión económica y la cooperación entre Cuba y Venezuela, la complementariedad, la mutua cooperación, el beneficio en función de los intereses de nuestros pueblos; la racionalidad, la eficiencia. Ese llamado de Raúl hay que subrayarlo, y la eficiencia. El Che lo dijo a su manera: “Una Revolución no puede estar reñida con la eficiencia”. Una Revolución socialista más aún, socialista, tiene que ser científica o no es, o no es. Pero quería terminar de decirles lo que la presidenta argentina me comentó yendo hacia el aeropuerto. Me dijo, hablando de Néstor, yo oyéndola pues, me dijo: “¡Ay, Chávez! —Hugo, ella me dice Hugo— ¡Ay Hugo! Cuánto, cuánto Néstor quería ir a Cuba, no pudo ir a Cuba”. Le dije, bueno, pero tú fuiste, ella vino aquí, y además Fidel habla de ella y se refiere a “la auténtica”, es auténtica. Pero quería rendirle tributo a Néstor, que dirigió, o quien dirigió magistralmente aquella batalla en Mar del Plata, fueron ocho horas de batalla, porque ahí estaba Bush, con toda la fuerza del imperio y toda la presión sobre muchos otros gobiernos. ¡Ah! Pero ya no era Chávez solo, como en Canadá, ya estaba Lula, Lula, que sale sin duda por la puerta grande la presidencia de Brasil, desde aquí también le saludamos a Lula, y seguiremos contando con él para esta batalla por la independencia y la unidad de nuestros pueblos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Tabaré Vázquez, Nicanor Duarte, era el presidente de Paraguay, era el Mercosur más Venezuela pues, pero Néstor hizo una defensa impecable, y luego un contraataque, Bush terminó por irse sudando, sudando. Entre otras cosas Néstor me llamó y me dijo: “Ven acá, Hugo, tú que hablas tanto, vamos a ganarle a esta gente por cansancio...”, me dijo.

Asistentes [risa].

Presidente Chávez Por cansancio. Y me dijo: “Cuando yo necesite que alguien gane mucho y ganar tiempo te doy la palabra de repente, así que está pendiente...”.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] Y así lo hizo, así lo hizo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez En una de esas ocasiones yo andaba para el baño, andaba para el baño, y oigo que me llaman: “Mira, mira, ¡Chávez, Chávez...! —y vino corriendo alguien— que te dieron la palabra...”. Y yo: “¡A mí, yo no pedí la palabra...! ¡Ah, verdad!”.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] Pero además el hecho de que yo tomara la palabra nos daba una ventaja adicional, además del cansancio del adversario, es que mister Bush estaba psicológicamente impedido de oírme, y entonces cada vez que yo tomaba la palabra él se paraba y se iba y que al baño, y dejaba a mi amiga Condoleezza, se quedaba ahí tomando nota. Entonces hasta que se cansaron y se fueron.

Ahora, hay un momento en el cual Lula, Lula se para en algún momento y dice: “Bueno, ya Brasil ha dicho todo lo que tiene que decir...”, y se retiró. Tabaré también. Pero nos quedamos ahí, nos quedamos ahí, y yo dije: “No, yo no me voy hasta que no termine esto...”. Lula, claro, dejó a su canciller, con la misma posición; lo mismo Tabaré, pero ellos tenían que volver a compromisos, yo les dije: “No, yo me quedo aquí hasta que esto termine...”. Y entonces: “Tiene la palabra el presidente de Venezuela”. Y ¡ras! se iba éste. Y cuando se sentaba otra vez: “Tiene la palabra otra vez el presidente...”, [risa]

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] Hasta que aquel hombre no aguantó y sudaba y se fue. ¡Se fue! Y después nos quedamos y brindamos. Miren, con ese bueno vino argentino esa noche, Cristina, Néstor, y un grupito, dijo Cristina: “Esto merece una buena botella de vino argentino...”. ¡Aaaah derrotamos al ALCA! Y yo llamé a Fidel desde allá, bueno, él estaba aquí pendiente, estaba brincando allá también, se sumó al brindis.

Bueno, pero es la nueva historia que amanecía. Yo no voy en verdad a extenderme más de lo que debo, Raúl, y ustedes compañeros, pero vean ustedes, y quiero rendir tributo a la Revolución Cubana, al pueblo cubano, a Kirchner sí, a todos ellos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Ahora, de manera especial a ustedes, a la Revolución Cubana. Ustedes saben cuánto Bolívar quiso libertar Cuba, o ayudar a libertar Cuba, así que nuestras raíces son viejas, son originarias.

Mira, dice Bolívar en la Carta de Jamaica, dice Bolívar, en 1815, leo: “Las islas de Cuba y Puerto Rico, que entre ambas puedan formar una población de 700 a 800.000 almas, son las que más tranquilamente poseen los españoles, porque están fuera del contacto de los independientes. Mas ¿no son americanos estos insulares? ¿No son vejados? ¿No desean acaso su bienestar también?”, se pregunta Bolívar.

Más adelante Ricardo Martínez, en su obra de Bolívar a Dulles: El Panamericanismo, doctrina y práctica imperialista, hace referencia a algo absolutamente cierto, y están las cartas, 1825, estaba Bolívar en el Potosí, después de haber recorrido... bueno casi llegó a Buenos Aires.

Mira, Raúl, Bolívar no llegó a Buenos Aires porque se lo impidió el Congreso de Bogotá, que ya estaba dominado por el traidor que fue Francisco de Paula Santander; como traidor fue también José Antonio Páez. Bueno, Santander lo mandó a matar a Bolívar, y Páez lo expulsó de Venezuela, y por eso termina él diciendo: “Bueno, no tengo Patria, he arado en el mar. Jesucristo, Don Quijote y yo, los tres grandes majaderos de esta historia...”. Pero estaba Bolívar en el Potosí, y allí al Potosí, Cristina por cierto, Cristina me escribió por @chavezcandanga. ¿Oye, tú no tienes twitter? @raulcandanga, @castrocandanga.

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Hablo por teléfono.

Presidente Chávez Yo tengo el @chavezcandanga y por ahí me escribe Cristina, ella también tiene su twitter ahí. Y me escribió desde Nueva York, por cierto, hace como dos meses, y me decía: “Hugo, léete un libro que estoy leyendo aquí, El loco Dorrego...”. Yo no tenía ni idea de quién era Dorrego. “Es imperdible. El primer bolivariano de estas tierras...”. A los pocos días yo fui, tuve que ir a Buenos Aires, cuando el golpe contra Correa. Oye, tú no te equivocaste. ¡Raúl, es un pitoniso!

Asistentes [risas].

Presidente Chávez No es mala palabra eso aquí ¿no? [risa].

Asistentes [risas].

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Adivino.

Presidente Chávez No, lo que es un analista. Así como Fidel me dijo a mí allá en Margarita: “Chávez, prepárate, porque viene un golpe...”. Bueno, prepárate no, me dijo: “Preparémonos. Preparémonos, porque aquí viene un golpe, Chávez. Todo está escrito, todo lo dice”.

Pero igual, Raúl, analista, estudioso, revolucionario, recuerdo que lo dijo en Managua, cuando derrocaron al compadre Zelaya, lo dijiste, el próximo puede ser Correa, me acordé de ti esa noche; me acordé mucho de ti ese día, cuando vi a Rafael secuestrado en el hospital de la policía, y dispuesto a morir. Que por cierto yo tuve que volar a Buenos Aires, pero yo no quería arrancar. Yo dije: “¡Dios mío! Pero la situación está allí muy tensa...”. Y yo había hablado con Correa como dos o tres veces por un celular que tenía un asistente de él que logró entrar al hospital, y logré hablar con un capitán de la Marina ecuatoriana, era el único edecán, hablé con él unos minutos, preguntándole cuál es la situación, miren, ¿cómo van a hacer?

Pero entonces nos convoca Cristina a Buenos Aires, yo dije: “Bueno, me voy. Me voy, pero ¡Dios mío! la situación está ahí tensa...”. Menos mal que el avión nuestro, esto suena muy... Bueno, Fidel me lo dijo, Fidel me dijo un día, que yo lo llamé del avión, me dijo: “Sólo tú y Bush tienen ese privilegio...”.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] Veníamos de África, por allá, de una cumbre de Suráfrica, y yo lo llamé por el teléfono, estábamos estrenando un avión que tiene teléfono, y yo lo llamo: “No, te estoy llamando desde el avión...”. “¡Ah! sólo tú y Bush tienen ese privilegio...”.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Le dije: “Bueno, no me ofendas, tampoco...”.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez “Tampoco me ofendas...”, le dije [risa]. “Bueno, te espero aquí”. Ahora, resulta que desde el avión yo logré conectarme con Correa, porque yo incluso llamé a Evo y le dije: “Mira, Evo, yo voy arrancando, pero vamos a tratar de comunicarnos desde el aire...”. Evo me estaba esperando en La Paz, teníamos un plan alterno, y depende de cómo se desarrollen los acontecimientos yo sigo a Buenos Aires, pero Buenos Aires está muy lejos, al Sur, pero teníamos que ir a la convocatoria por supuesto. Fui el primero en decir que sí, sin ninguna duda. Pero sólo pendiente de los acontecimientos. Y yo recuerdo que hablé con Correa, dos o tres veces, desde el avión, ya habíamos pasado Bolivia, Evo al final arrancó, no podía esperarme más, el viaje es largo. Y Correa me dice: “Bueno, Hugo, ya me comuniqué, nos comunicamos con un comando del Ejército, y van a lanzar la operación de rescate...”. Porque él me había dicho varias veces antes que él no había dado la autorización, porque iba a haber una masacre, estaba preservando no sólo su vida; no, eso estaba rodeado de gente del pueblo, policías, militares, francotiradores, una situación demasiado riesgosa para todos. Y un hospital además, enfermos allí, que los sacaban de los pisos. Entonces me dice: “No, no, yo no he ordenado, y hay un comando del Ejército que está ubicado, pero está a orden mía...”. Después me dice, la última vez que hablé con él por teléfono desde el avión, me dijo: “No, ya van a lanzar la operación en pocos minutos...”. Y entonces yo rezando, qué más podía hacer a 30 mil pies de altura, ya de Bolivia allá, sobre territorio argentino estábamos ya, cruzando la frontera, entre Bolivia y Argentina. Y entonces le dije: «Mira, Rafael, te voy a decir algo que una noche, parecida a esta, que yo viví me dijo alguien por teléfono también. Te voy a repetir lo que Fidel me dijo por teléfono la noche del 11 de abril, en situación parecida, me dijo: “Chávez, tú harás lo que tú quieras, pero tú no mueres hoy, Chávez...”. Rafael, haz lo que tú quieras, pero te voy a repetir la misma frase: “Tú no mueres hoy, Correa, porque esta historia está es comenzando apenas...”». Desde aquí un saludo a Correa y al pueblo ecuatoriano, a los pueblos que luchan contra el imperio y sus lacayos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Bueno, ese otro día, esa noche... ¿Ahí no estabas tú, Lazo, verdad? No. No estabas ahí, porque aún Cuba no es de la Unasur, era la Unasur que estaba allá. ¿Ustedes no saben el cuento de Lazo?, que íbamos a tomar el estrado en la Cumbre de Copenhague, ¡ah! es absolutamente cierto, Evo Morales, Esteban Lazo y yo, como no nos querían dejar hablar, cuando llegó Obama; no nos querían dejar hablar, tú estabas allá también, Bruno ¿verdad?, ¿te acuerdas?, y Nicolás, que no está aquí Nicolás Maduro, porque anda por allá por Damasco y Kiev, pero no nos querían dejar hablar. Y, bueno, ¡cómo es esto! Después que habíamos esperado ¿cuántas horas, Bruno?, como diez horas, que ellos estaban por allá reunidos, Obama y un grupito. Entonces después llegan ellos y nosotros disciplinadamente ahí, esperando el fin de la cumbre, ¡ah! no tenían que hablar sólo un grupo, y nosotros pidiendo la palabra y no, entonces... La idea fue de Lazo.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] No, la idea en verdad fue mía, con Evo ahí y llamamos a Lazo para apoyo político y apoyo de fuerza ¿no?

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Apoyo político cubano y apoyo físico. Había unos policías muy fornidos ahí, pero cuando vieron a Lazo que se les paro al lado [risa] desistieron.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez No, nos querían parar a los presidentes, la orden era que no subiéramos, porque ya ellos habían detectado nuestras intenciones. Pero en verdad, cuando vieron a Lazo que se paró ahí y dijo: “How are you? I am Lazo”, [risa].

Asistentes [risas].

Presidente Chávez No quedó ningún policía. Y después... Había mucho frío Lazo, ¿te acuerdas?, mucha nieve había, era diciembre por ahí, diciembre en esos mundos de allá, menos diez grados no sé qué, allá afuera por supuesto. Ahora, resulta que después convocamos rueda de prensa, el ALBA, Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, y una rueda de prensa, entonces llega alguien y nos dice que teníamos cinco minutos, cinco minutos, y si no... Entonces yo les dije: “Bueno, ¿y cinco por qué? si aquí somos gobiernos igualitos que aquellos...”. “No, no, cinco minutos, y si no le apagamos la luz...” [risa]. Y entonces yo le hago una seña a Lazo: “Lazo, habla con el señor...”. Y entonces Lazo se para: “What do you said?”.

Asistentes [risas y aplausos].

Presidente Chávez Y nos dieron...: “No, no, media hora, tienen media hora” [risa] Nos dieron media hora. No, no dejes de mandar a Lazo para las cumbres, Raúl, por favor.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Ahorita viene una en Cancún, que es la continuación de la cumbre desastrosa pues, porque fue un desastre la Cumbre de Copenhague ¿no? Menos mal que un grupo de gobiernos, los nuestros, nos tocó salir al frente, a impedir la imposición, bueno una dictadura.

Bueno, entonces Bolívar casi llegó a Buenos Aires.

En el libro que Cristina me recomienda: “El loco Dorrego”, ahí lo tengo, estoy terminando de leerlo, Manuel Dorrego, coronel argentino, revolucionario, el libro se llama así.

Esa mañana yo me quedé un rato en Buenos Aires descansando para salir, después que hablé con Correa, descansamos un rato, y cuando llego al aeropuerto mi embajador allá me dice: “Mire, aquí está el libro...” Porque yo había comentado del libro, el autor fue al aeropuerto, yo no pude verlo, pero me dejó el libro, ahí lo cargo, un joven escritor argentino.

El loco Dorrego” era un coronel revolucionario, el último revolucionario y el primer bolivariano, vino a buscar a Bolívar al Potosí a invitarlo, con un acta firmada por un grupo de revolucionarios que ya están enfrentados a la burguesía naciente en la Provincia Unida, invitaba a Bolívar para que llevara la Revolución hasta Buenos Aires. Bolívar aceptó, aceptó, y lo iban a declarar protector de las Provincias Unidas, porque el imperio de Brasil había invadido la banda oriental, y había invadido también territorio de Bolivia, Bolívar era terrible, hay una carta que Bolívar le manda al jefe militar brasileño que estaba en Bolivia, habían invadido a Bolivia, y le dice: “A usted le doy tanto plazo para desalojar el suelo sagrado de Bolivia, si no lo hiciera, yo mismo iré al frente de mi ejército y sembraré la muerte, el fuego y las llamas hasta el corazón del Brasil...” Ese era Bolívar.

Cuando una vez Bolívar detuvo unos barcos yanquis en el Orinoco, que iban a llevarle armas a los españoles. Hay un libro maravilloso y además se lee, no es como éste que hay que dedicarle tiempo, no, aquel se lee más rápido, el de Francisco Pividal, ese gran cubano que estuvo en Venezuela muchos años, varios años, fue embajador allá.

Hay un libro que escribió Pividal: “Bolívar, pensamiento precursor del antiimperialismo...” Ahí está narrado y además con citas, documentales; las cartas que Bolívar se cruzaba con un enviado del gobierno de Washington, llamado Irving, apellido Irving, que fue a reclamar los barcos, los capturaron en el Orinoco, les quitó las armas y puso preso a la tripulación y les quitó los barcos, pues, incautado, en guerra, estaban entrando a territorio venezolano a llevarle arma a los españoles, tenía razón Bolívar de hacer aquello. Entonces Estados Unidos empieza a presionar, y primero llega muy diplomático el señor Irving, pero luego va amenazando, y Bolívar cuando ya éste comienza a amenazarlo, le responde y le dice, yo no voy a caer en ese tono señor Irving, pero quiero que sepa, le dice, que la mitad de los venezolanos han muerto defendiendo la libertad, buscando la libertad de nuestra Patria, y aquí estamos nosotros, la otra mitad, ansiosos de seguir su ejemplo su tuviéramos que enfrentarnos al mundo entero. Ese era Bolívar, una resolución inquebrantable de lucha, de batalla...

Asistentes [aplausos]

Presidente Chávez Bueno, ese Bolívar casi desde Buenos Aires le escribe a José Antonio Páez, y aquí lo refiere Ricardo Martínez, le escribe a Páez, y le instruye, incluso designa el Batallón Junín, y hace un cálculo que a lo largo del año enviarían 6.000 hombres, e iría él mismo luego a libertad a Cuba y a Puerto Rico, y le dice entre otras cosas: “Aseguro a usted que cada día estoy más determinado a ejecutar esta operación, de que resultará un inmenso bien para Colombia...” 1825. Luego, el Mariscal Sucre, presidente para entonces ya de Bolivia, también está empeñado, porque Sucre además era hijo cubano, por la familia Alcalá.

¿No está por ahí nuestro amigo el historiador Eusebio? Eusebio se la sabe todita, Eusebio Leal, saludo, recuerdo compañero.

Antonio José de Sucre siendo presidente de Bolivia le escribe, claro, estaba junto con Bolívar, cada uno está haciendo lo suyo, el 8 de marzo del mismo año 25 le escribe a Páez, que era quien había recibido la misión de preparar un ejército y una caballería de agua para venir en barco a libertad a Cuba, bueno, toda la logística, le escribe a Sucre esta carta, aquí está un fragmento, a Páez, Páez era el vicepresidente de Venezuela, Bolívar presidente pero en guerra, al Sur, Sucre presidente de Bolivia. Le dice, escribe desde La Paz: “No sé si estaría en los intereses de Colombia alguna empresa sobre La Habana, pero me atrevo a indicarla, si es que se puede disponer de alguna marina con qué protegerla...”

Y luego le escribe otra carta al año siguiente de nuevo a Páez, el 27 de abril, el 26, otra vez le dice: “No he recibido contestación de usted...” Esta es una carta como con más preocupación, porque Páez no quería, Santander tampoco ¿ves? Y al final terminaron entregándose a las respectivas burguesías y a los intereses de los viejos imperios y del nuevo imperio, y echaron a Bolívar y mataron a Sucre, y mataron a Dorrego, fusilaron a Dorrego casi al mismo tiempo que mataban a Sucre, allá en Buenos Aires lo fusilaron, y no fueron los españoles, como no fueron los españoles quienes asesinaron a Sucre, las burguesías que emergían. Por eso es que esta Revolución es la misma. Yo siempre he dicho, no, no se trata de una segunda independencia, es la misma, sólo que no ha terminado, la hemos retomado ahora, y ahora sí en Venezuela definitivamente para triunfar, como ustedes la retomaron aquí después de tantos años.

Le escribe él a Páez y le dice: “No he recibido contestación de usted y no sé si sea porque no llegó mi carta, o porque se haya extraviado la suya en la vuelta (fíjate el tono) o porque no se haya dado...” Después le dice: “Recientemente de Ayacucho, ya habían pasado año y medio de Ayacucho, nuestro ejército ofreció al gobierno ocuparse de la libertad de La Habana, pero sea que no se tienen los medios pecuniarios, o sea que no convenga a los intereses de Colombia entrar en una cuestión que sólo pudiera dar embarazos, nuestro gobierno ha contestado sólo dando las gracias...”

Y termina con esta frase que hoy hay que repetirla por todos lados: “Nuestro ejército sería capaz de cualquier empresa digna de sus armas...” Insistiendo. Luego todo aquel gran esfuerzo se perdió, pero no se perdió, en verdad quedó sembrado, llegaron los años, terminó el siglo XIX y aparecieron después aquí Maceos, Martí, los últimos de a caballo.

Un día como hoy, permítame recordarlo de mi corazón, un bisabuelo mío que fue rebelde y guerrero, lo llamaron el último hombre a caballo, moría un día como hoy allá en una cárcel venezolana después de muchos años de haberse ido a las guerras, de guerrillas de a caballería todavía; cuando Venezuela fue entregada al imperio yanqui por Juan Vicente Gómez, que derrocó en 1908 a su compadre Cipriano Castro, creo que era pariente de ustedes Cipriano Castro, tiene que haber sido pariente, de los Castros de aquí...

Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Ninguno derrocado de los Castros.

Presidente Chávez Ninguno [risa].

Cipriano Castro comenzó una Revolución Restauradora, era un gran bolivariano, lo echaron los yanquis, lo echó el petróleo, lo echó la burguesía venezolana y Juan Vicente Gómez que era compadrito de él y habían estado junto no se en cuántas guerras, pero fue comprado por la burguesía, comprado por los yanquis, derrocó a Castro enfermo y se fue a... Cipriano se tuvo que ir a Europa a operarse un riñón y en su ausencia su compadre toma Miraflores sin disparar un tiro el jefe del ejercito, le manda un telegrama: “compadre no vuelva” y el compadre no pudo volver, murió por ahí en Puerto Rico, murió, por cierto se vino al caribe tratando de invadir Venezuela pero ya enfermo, murió a los pocos años Cipriano Castro y Gómez entregó el país a los yanquis, a los pocos días del golpe fue diciembre 1908 llegaron los barcos yanquis a La Guaira apoyar al gobierno de transición y Juan Vicente Gómez recibió con honores de jefe de Estado a un oscuro teniente coronel de los marines que llegó a Caracas con una tropa y le regaló un carro y a los dos meses estaba firmando la concesiones petroleras por 50 años y fue así como Estados Unidos se adueñó de Venezuela, 1908 –ya Fidel había nacido por ahí- bueno estaba naciendo ya.

Si Fidel hubiera nacido un poquito antes hubiera sido de los últimos hombres a caballo, como fue mi abuelo, como fue Maceo, como fue Martí, como fue Preste, como fue Sandino, Fidel trajo otra época, los primeros rebeldes de las montañas abriendo los caminos, ustedes pues, pasaron 90 años en Venezuela hasta 1998, 99, 2000 y este convenio y estos 10 años y este siglo nuevo y esta Patria de Bolívar y esta Patria de Martí.

¡Viva Fidel carajo!

Asistentes ¡Viva!