02/12/2011. Discursos y Alocuciones. Comandante Presidente. Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, Caracas, Parroquia San Agustín, Municipio Libertador, Distrito Capital, Venezuela.

Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante acto de instalación de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)

Asistentes [aplausos].

Presentador Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales.

Asistentes [aplausos].

Presentador Presidenta de la República Federativa de Brasil, Dilma Rousseff.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Ruz.

Asistentes [aplausos].

Presentador Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de la República de Guatemala, Álvaro Colom y Otto Pérez Molina presidente electo.

Asistentes [aplausos].

Presentador Presidente de la República de Haití, Michel Martelly.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de la República de Honduras Porfirio Lobo.

Asistentes [aplausos].

Presentador Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de la República de Panamá, Ricardo Martinelli.

Asistentes [aplausos].

Presentador Presidente de la República de Paraguay, Fernando Lugo.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de la República de Surinam, Desiré Delano Bouterse.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Presidente de la República Oriental del Uruguay, José Mújica.

Presentadora Primer ministro de Antigua y Barbuda, Baldwin Spencer.

Asistentes [aplausos].

Presentador Primer ministro de Barbados, Freundel Stuart.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Primer ministro de la Mancomunidad de Dominica, Roosevelt Skerrit.

Asistentes [aplausos].

Presentador Primer ministro de Grenada, Tilman Thomas.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Primer ministro de Jamaica, Andrew Holness.

Asistentes [aplausos].

Presentador Primer ministro de la Federación de San Cristóbal y Nieves, Denzil Douglas.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Por San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves.

Asistentes [aplausos].

Presentador Primera ministra de la República de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, acompañada por un niño, llanero de la Patria Grande.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Primer vicepresidente Alfio Piva de la República de Costa Rica.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Vice primer ministro y ministro de Relaciones Exteriores Brent Symonette, de la Mancomunidad de las Bahamas.

Asistentes [aplausos].

Presentador Canciller de Belice, Wilfred Elrington.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Canciller de la República de Colombia, María Ángela Holguín.

Asistentes [aplausos].

Presentador Canciller de la República de Chile, Alfredo Moreno.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Canciller de la República de El Salvador, Hugo Martínez.

Asistentes [aplausos].

Presentador Canciller de la República del Perú, Rafael Roncagliolo.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Por la República Dominicana el presidente Leonel Fernández está a punto de llegar y ofrecemos excusas hasta que él llegue.

Asistentes [aplausos].

Presentadora Y por la República Cooperativa de Guyana, Geoffrey Da Silva, embajadora ante la República Bolivariana de Venezuela.

Asistentes [aplausos].

Presentador En honor a nuestras hermanas y hermanos, jefes de Estado y de Gobierno escuchemos nuestro Himno Nacional “Gloria al Bravo Pueblo”.

Presentadora La interpretación estará a cargo de nuestro Coro Nacional Juvenil de Venezuela.

[Interpretación del Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela “Gloria al Bravo Pueblo”].

Asistentes [aplausos].

Presentador A continuación palabras del excelentísimo señor Felipe Calderón, presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Excelentísimo señor Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela; muy estimadas señoras y señores, jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe.

Señoras y señores, amigas y amigos. Agradezco la generosa hospitalidad de las venezolanas y los venezolanos, y a nombre de todos los mexicanos les extiendo nuestra mayor felicitación al Presidente por el bicentenario de la independencia de Venezuela.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Saludos desde luego al Presidente Hugo Chávez, a sus distinguidas hijas, nietas, y agradezco el enorme esfuerzo por realizar esta cumbre, también transmito a nombre de los mexicanos el mejor deseo y expresión de solidaridad para el pleno y pronto restablecimiento integral de su salud. Estamos con usted señor Presidente…

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Como decíamos hace rato: ¡Ay Jalisco no te rajes!

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Saludo con aprecio igualmente a las jefas y los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe, y me alegra que nos hayamos reunido para trabajar a favor de la unidad y la prosperidad de nuestra gran riqueza. Como presidente de México, me es muy grato participar además en esta inauguración de la III Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo, que será, como sabemos, de enorme trascendencia para la vida institucional de nuestras regiones.

Hace dos siglos nuestros pueblos lucharon por su independencia, Simón Bolívar, Miguel Hidalgo, José María Morelos, José de San Martín, Vicente Guerrero, Fernando O’Higgins, Ignacio Aldama, Antonio José Sucre y muchas mujeres y muchos hombres más tuvieron el sueño de ver libres a los americanos que se lanzaron a conquistar ese sueño.

En toda América Latina, en todo el Caribe se escribieron hazañas inmortales, los ancestros se arrojaron a la formidable aventura de enfrentar a reinos poderosos y romper las cadenas del oprobio y de la sujeción que acaban con los habitantes de nuestro continente.

Nuestros héroes insurgentes derrotaron ejércitos profesionales en millones de números, atravesaron montañas inexpugnables, recorrieron largas distancias animados en todo momento por los ideales de libertad, igualdad y justicia. Casi todos los caudillos de la independencia latinoamericana, escribe nuestro José Vasconcellos, se sintieron animados de un sentimiento humano universal que coincide con el destino que hoy damos al Continente Iberoamericano. Todos se preocuparon de liberar a sus esclavos, de declarar la igualdad de los hombres por derecho natural, la igualdad social y cívica de los blancos, negros e indios.

Se ha dicho muchas veces que América es el continente de la utopía, de la raza cósmica en el propio Vasconcellos.

Entonces se ha intentado construir las sociedades más humanas y mejor desarrolladas, y ello fue precisamente refrendado por nuestros libertadores que buscaron crear naciones más justas, donde todos fuesen ciudadanos de pleno derecho, y ya no súbditos ciudadanos, y no súbditos ni esclavos.

Así lo dijera también el gran José María Morelos y Pavón en México, al escribir la primera constitución para la libertad de la América mexicana, buscando que las leyes moderaran la opulencia y la miseria, y dejaran, quedando todos iguales, sólo distinguirán a un americano de otro, el vicio y la virtud.

Al sueño hecho realidad de la independencia lo acompañaron nuevos anhelos, el progreso de todos los habitantes del Continente, la democracia y la República, con las mejores formas de organización política para los países que nacieron.

La unión de todas nuestras naciones en una sola y gran confederación.

En la Carta de Jamaica el gran Simón Bolívar escribía: “Que idea más grandiosa la moldear al nuevo mundo en una gran Nación enlazada por un solo y gran vínculo, y hoy, dos siglos después el ideal de Bolívar sigue vigente y nos es común a todos los latinoamericanos y caribeños.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón La integración y la unidad política, económica, social y cultural de nuestra región es una aspiración viva y fundamental de nuestros pueblos; por eso estamos aquí, y por eso México organizó en febrero del año pasado, 2010, la Cumbre de la Unidad, en ella propusimos hacer converger nuestros mecanismos de diálogo político y cooperación regionales en uno solo, fundamos así en aquel febrero inolvidable de 2010, en la esplendorosa Riviera caribeña de los mayas, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón La Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, y en particular su declaración suscrita por todos los países ahí asistentes fueron el inicio de esta nueva etapa hacia la integración regional. Esa comunidad pues, será el eje de la unión a la que aspiramos todos los habitantes, estoy seguro, de la América y el Caribe nuestro. ¿Unión para qué? Unión para defender la democracia en nuestra región y promover la paz. La democracia y la paz, los Derechos Humanos y su respeto, son valores intrínsecos al nacimiento de nuestros países, son de los mayores patrimonios y activos de nuestra región, y por ello la unión que hoy refrendamos nos obliga a procurarlos y preservarlos a toda costa, porque de lo que se trata no es sólo de sumar pueblos, y menos aún solo personas que nos ha tocado el privilegio de encabezarlos, pero sobre todo congregar a latinoamericanos y caribeños en torno a principios, a ideas y a valores que nos legaron quienes dieron su vida por nuestra libertad de independencia, tales principios de justicia, de libertad, de democracia y de derecho de las personas, son pues y deben serlo la simiente fecunda de nuestra organización.

¿Unión para qué? Unión para impulsar el progreso de nuestros pueblos y en particular la prosperidad y la competitividad de América Latina y el Caribe, particularmente hoy en estos momentos en que la economía mundial navega por aguas de tormenta, las naciones de Asia y de nuestra América Latina en particular, son las que han logrado mantener mayores tasa de crecimiento y generación de empleo en la adversidad.

Asistentes [aplausos].

Presidente de Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Estoy convencido señores y señores que esta es la hora y esta es la década de América Latina y por ello debemos apresurar el paso hacia la integración, no sólo en la integración en el ánimo y en la alegría sino en la integración que es la que da de comer y permite avanzar hacia la prosperidad de un mayor ingreso y desarrollo de nuestros pueblos, la integración económica. Mientras más integrados estemos entre nosotros tendremos y compartiremos más nuestro crecimiento y nuestra prosperidad.

Asistentes [aplausos].

Presidente de Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Por eso necesitamos integración no sólo en palabras sino en una realidad que nos ayude a convertir ese intercambio entre latinoamericanos y caribeños, en signos de prosperidad y de crecimiento y esto se logra a través del intercambio, el intercambio seguro, el intercambio fluido, de los bienes, de los servicios, de las personas y de las inversiones en nuestro continente. Hoy como hace 200 años, como fue el sueño de Bolívar, el futuro está en el nuevo mundo así que vayamos adelante hacia la integración latinoamericana y caribeña.

Asistentes [aplausos].

Presidente de Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón ¿Unión para qué? Unión también y fundamentalmente para acabar con la pobreza y la desigualdad, en un mundo severamente marcado por la inequidad es necesario abrir las puertas y el acceso a la alimentación, a la salud, a la educación y al desarrollo de todos los habitantes de la región. En nuestro México estamos logrando la cobertura universal de salud, médico, medicinas, tratamiento y hospital para cualquier mexicano y cualquier mexicano que lo necesite y eso lo podemos lograr en nuestra América Latina y el caribe si nos lo proponemos.

Asistentes [aplausos].

Presidente de Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Igualar las oportunidades de nuestra gente, permitirá a todos los ciudadanos salir adelante por su propio esfuerzo y por su propio pie. Unión también para proteger nuestro medio ambiente, a la madre tierra hoy precisamente tan devastada por la acción irresponsable del hombre, mientras en América del Sur se viven las peores inundaciones y ciclos de lluvia que generaciones enteras recuerden, en nuestro México por ejemplo se viven en 40 por ciento del territorio nacional la peor sequía que se tenga registro, debemos cerrar la brecha que hemos abierto entre el hombre y la naturaleza, lo que es más no cerrarla aisladamente sino cerrar la brecha también entre ricos y pobres, entre el norte y el sur, al mismo tiempo que cerramos la brecha con la naturaleza.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón De ahí la importancia de sumar esfuerzos contra el cambio climático, la importancia de diseñar con políticas públicas nuestras, autóctonas, un modelo de desarrollo humano sustentable, una verdadera economía verde, que a la vez que preserve el ambiente, sea capaz de generar prosperidad; esa es la ruta para mejorar el bienestar de la población, sin comprometer la calidad de vida de las generaciones que están por venir. Unión también, para poner un alto al crimen organizado transnacional y a su violencia, defender a los ciudadanos, defender a las familias de nuestros pueblos que sufren el acoso de los criminales, garantizar su seguridad, es un imperativo ético y es un imperativo legal, un imperativo categórico para cualquier gobierno.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Es fundamental, detener a los delincuentes que amenazan la vida, la libertad, los derechos de nuestros ciudadanos, que han convertido para tristeza de todos nosotros, han convertido a nuestra América Latina y el Caribe en la región más violenta del mundo.

La solución a este problema internacional, tiene que pasar por una respuesta también internacional, una respuesta conjunta que involucre la responsabilidad y la exigencia de todos y especialmente, de los países consumidores de estupefacientes donde se generan ganancias irresponsables para la criminalidad.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Estoy convencido amigas y amigos, de que la unión y la cooperación entre nuestras naciones, nos permitirá superar los más difíciles desafíos de la actualidad. Por ello, será menester impulsar y cultivar, y regar, y ampliar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que constituyéramos allá en febrero del 10. Esta comunidad nos permite sumar y articular esfuerzos, encontrarnos en nuestras diferencias, para respetuosamente impulsar nuestras amplísimas coincidencias, recordar las palabras que nos legara el Libertador Bolívar en su última proclama, poco antes de morir en 1830. “Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión”, ésta es la unión a la que aspiramos. Por eso hago votos...

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Por eso hago votos, para que este mecanismo de integración sea fructífero y perdurable, y que materialice por siempre, la aspiración genuina y largamente acariciada de unión entre todos nuestros países que desde hace rato, y siempre sabemos que somos ante todo, pueblos hermanos.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Señoras y señores jefes de Estado y de Gobierno, señoras y señores, querido pueblo venezolano, que ventura que nuestros esfuerzos en esta cumbre, nos acerquen pues a la anhelada unidad entre los pueblos latinoamericanos y caribeños. Somos un mismo continente, una misma alma, como lo escribiera el gran José Martí: “Del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del Cóndor, regó el Gran Semí por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mal, la semilla de la América nueva”. ¡Que viva la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños!

Asistentes [aplausos].

Presentadora A continuación, palabras del Comandante, Hugo Chávez Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, país anfitrión de la Cumbre Celac.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez El presidente Correa, quería esconderme los libros, estos libros que traje yo, porque voy a leer de aquí, de cada uno un capítulo y estaba a punto de esconderme los libros, sino es por Raúl, Correa me los hubiera escondido, yo lo conozco.

Queridos, queridas presidentas, queridos presidentes, primeros ministros, compañeros, compañeras, compatriotas no sólo de Venezuela, sino de la Patria Grande. Felipe Calderón, presidente de los Estados Unidos Mexicanos, gracias por sus palabras presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¡Ay Jalisco no te rajes!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Usted sabe como queremos aquí a toda América Latina, y en el caso particular de México, desde hace muchísimo tiempo, Venezuela el pueblo venezolano pues, siente un gran amor por el pueblo mexicano.

Aprovecho su presencia para ratificarlo, y decir: ¡Viva América Latina!, ¡Viva México! México.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez México, yo siempre he pensado que México, una vez estábamos hablando de Suramérica, no sé dónde, de la unión suramericana, hace años y alguien, creo que fue un mexicano se paró y preguntó: ¿Y México? Y yo le respondí: ¿México? México es parte de Suramérica, el sur es un concepto mucho más que geográfico, es histórico, antropológico, el sur, somos el sur.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y aquí estamos, el sur, la América Latinocaribeña. Cristina Fernández, mujer patriota, presidenta de Argentina; Evo Morales, presidente; Dilma Rousseff, presidenta; Raúl Castro, presidente; Rafael Correa, presidente; Álvaro Colom, presidente; Guatemala.

Y está con nosotros también el presidente electo de Guatemala, Otto Pérez Molina, bienvenido presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Nos estamos uniendo, fíjense los regulares y los irregulares.

Ayer Dilma llegó a Palacio escoltada por una generala venezolana, y yo le digo: Mira Dilma, que bueno que andas con una generala y Dilma, sabemos pues su trayectoria de mujer revolucionaria entonces me decía, bueno ellas son las regulares, así yo soy regular y un poco irregular y allá está Daniel Ortega, irregular con Otto Pérez Molina, regular.

Y Raúl Castro, es regular, y regular y una combinación de todo, el presidente comandante Raúl Castro.

Presidente de Haití, Michel Martelly.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Presidente, Leonel Fernández acaba de llegar y le pedimos que aparezca en el escenario. ¿Dónde está Leonel? Bienvenido Leonel Fernández presidente de la República Dominicana, hermano bienvenido; un aplauso para Dominicana.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Leonel, viejo amigo, camarada. Saludamos al pueblo de Caamaño, al pueblo de Don Juan Bosch; presidente Porfirio Lobo de la República de Honduras; Daniel Ortega, Nicaragua; Ricardo Martinelli de Panamá, Fernando Lugo del Paraguay, Desiré Bouterse de Surinam; José “Pepe” Mújica del Uruguay, Baldwin Spencer, Antigua y Barbuda; Freundel Stuart, Barbados; Roosevelt Skerrit, primer ministro de Dominica; Tillman Thomas de Grenada; Andrew Holness de Jamaica; Denzil Douglas, San Cristóbal y Nieves; Ralph Gonsalves, San Vicente y las Granadinas; Kamla Persad, primera ministra de Trinidad y Tobago.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Primer vicepresidente de Costa Rica, Alfio Piva, viceprimer ministro de las Bahamas, Brend Simonet; Wilfred Elrington, canciller de Belice; María Ángela Holguín, canciller de la República hermana de Colombia; el presidente Santos está por llegar.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Alfredo Moreno, canciller de Chile. El presidente de Chile llega esta noche; Hugo Martínez, canciller de El Salvador, el presidente Funes se excusó, no pudo asistir por razones de fuerza mayor, pero igual le damos la bienvenida al pueblo salvadoreño. Rafael Roncagliogo, canciller del Perú; el presidente Ollanta Humala, anoche llamó, hablamos por teléfono muy apenado por situaciones internas, en la región de Cajamarca, tuvo que irla a atender personalmente y me dijo que lamentaba mucho pero que le enviaba un abrazo al pueblo venezolano, a los pueblos de América Latina y el Caribe, y que contáramos con el Perú, como contamos con todos los pueblos de nuestra América.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Vicecanciller, embajador perdón de Guyana en Venezuela, Geoffrey Da Silva y demás representantes de Caricom, Unasur, Mercosur, Aladi, ALBA, Petrocaribe, Comunidad Andina, la CAF y todos los organismos multilaterales de integración; embajadores, embajadoras, el cuerpo diplomático acreditado en Venezuela, invitados especiales; el presidente de la Asamblea Nacional, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, fiscal general de la República.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Contralora general de la República, defensora del Pueblo. Ustedes ven, que aquí en esta dictadura en Venezuela, sin embargo hay Tribunal Supremo, hay Asamblea Nacional, hay Fiscalía, hay Contraloría, hay Defensoría del Pueblo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Señores ministros, ministras, diputados, diputadas, gobernadores, gobernadoras, generales y almirantes del Alto Mando Militar, a todos un saludo, al pueblo venezolano y a los pueblos de nuestra América. Yo siempre tengo, en estos eventos un dilema, leo un discurso o voy diciendo cosas.

Ahora estamos un poco atrasados y debo ser breve, voy a serlo, voy a serlo. Ayer estábamos recordando y rindiéndole honores a uno de los grandes campeones de la integración del sur, a Néstor Kirchner, aquí le rendimos tributo a Néstor, al pueblo argentino, al gran pueblo argentino salud, a Néstor, a Cristina, a Perón, a San Martín.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Como te recordamos, te recordaremos, campeón de la unidad, de la batalla; Néstor Kirchner.

Viste Cristina, que no fue, ni se irá, porque se quedó en nosotros, en nuestro pecho, en nuestra mente, en nuestro corazón, ese grande amigo, gran compañero.

Como no se van, como no se van, ni se irán, aquellas que, aquellos que dieron su vida por nuestros pueblos, por la causa humana, por la causa humana. Pero Néstor siempre, en estos eventos cuando me tocaba a mí hablar, agarraba la botella de agua que ponen allí y me amenazaba, si hablas más de cinco minutos te lanzo la botella, nunca le hice caso, y nunca me lanzó la botella.

Ah, pero en una ocasión, acudió a mi en una estrategia que él diseño, fue en Mar del Plata, en Mar del Plata aquella cumbre en la que enterramos la propuesta del ALCA, era una propuesta bien avanzada ¿no?, bien avanzada y que si se hubiese aprobado, yo no sé cuál sería hoy la situación en América Latina y el Caribe, y sobre todo, pensando en los años que vienen, estuviésemos amarrados, sin duda, encadenados; aquella propuesta de una sola, un área de Libre Comercio para las Américas.

Desde mi punto de vista, la propuesta o el diseño más avanzado del colonialismo en toda su historia. Y allá llegaron, a tratar de imponernos el ALCA. Cristina estaba allá, era senadora me acuerdo, al lado de Néstor, y yo no sé de ustedes algunos, Daniel ¿tú estabas ya? No, no, del Caribe sí había alguno, Dilma era ministra.

Oye, les voy a hacer una pregunta, ¿cuál calva es más elegante la de Lula o la mía?

Asistentes [risas].

Presidente Chávez ¿Ah? La mía. Dice Raúl que la mía.

Estoy recordando cuando veo a Raúl, desde aquí saludamos a Fidel, este otro gran campeón de la integración, de la liberación de nuestros pueblos, de la dignidad y de la grandeza de los pueblos de América, del Caribe, de la causa humana y decimos desde nuestro corazón: ¡Viva Fidel!

Asistentes [aplausos]. ¡Viva!

Presidente Chávez Ahora, fíjense ustedes una cosa, un día como hoy hace 55 años, yo tenía año y medio de haber nacido, apenas comenzaba a caminar, desembarcó un grupo de locos de amor por allá en una costa, venían en un barco, desembarcaron, era el 2 de diciembre de 1956, saludamos a la tripulación de combatientes del Granma, y aquí uno de ellos, Raúl Castro, uno de aquellos locos de amor, de aquellos tripulantes y combatientes del Granma, que dio inicio, bueno digamos que a la última etapa de la Revolución liberadora de Cuba, y nos da mucho gusto en verdad, que como decía nuestro hermano presidente, Felipe Calderón, citando a José Martí y su verbo luminoso: “Desde el Bravo hasta el Magallanes”.

Aquí estamos todos pues, del río Bravo hasta el Estrecho de Magallanes, hasta la tierra del fuego, incluyendo por supuesto a Cuba, estamos aquí después de tanto tiempo y por primera vez en Caracas, por primera vez; pero ya venimos como decía Calderón, de aquella Cumbre de Salvador de Bahía, y entonces aquí tenemos que recordar también Dilma, desde aquí a nuestro querido, queridísimo compañero que tanto lucho en sus ocho años como Presidente, y seguirá luchando, por esto, por la unidad, por el acercamiento, por el entendimiento entre nosotros; me refiero al querido, queridísimo Luiz Inácio Lula Da Silva; hoy enfrentando otra batalla de las que nos tiende la vida de cuando en cuando.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Pero Lula vencerá esa batalla también, como hemos vencido cuantas batallas, cuántas dificultades, cuantos sinsabores, cuantas emboscadas.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Salvador de Bahía de la primera cumbre, de América Latina y el Caribe y allá en Bahía recuerdo que tomamos la decisión de hacer la cumbre de México en el 2010, y allá estuvimos en Cancún, en la bella Cancún, fue en febrero, febrero de 2010, una cumbre inolvidable ¿no? de mucha discusión, debate y sobre todo, toma de decisiones y en Salvador de Bahía, también se había decidido en honor al pueblo venezolano, y al Bicentenario de nuestra independencia, efectuar en este 2011 la Cumbre correspondiente, la tercera en Venezuela y vinimos trabajando desde Bahía, desde Cancún, preparando los detalles de esta Cumbre, de esta reunión.

Son bien conocidas las causas por las cuales, el 5 de julio pasado no pudimos hacer la cumbre. Fue para nosotros muy doloroso, muy lamentable, faltaban pocos días, ya era el mes de junio, y como Fidel Castro me dijo un día, me dijo Chávez, cuando yo le comenté las razones por las cuales no quería ir al médico, a hacerme los exámenes que mandaban las circunstancias, unos dolores muy fuertes, repentinos, paralizantes en algunos casos; que yo disimulaba, pero yo quería hacer la cumbre pues, queríamos hacer la cumbre, queríamos cumplir con ese compromiso. Entonces Fidel me dijo un día en ese junio, faltando poco, tú escoges pues, la cumbre o la vida.

Y como revolucionario —me dijo— no tienes opción, tienes que escoger la vida, la cumbre puede esperar, la cumbre puede esperar.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y fue así como iniciamos pues, este proceso, estos cinco meses difíciles, de tratamiento, de intervenciones, recuperación, quimioterapia. Y yo le doy gracias infinitas a mi Dios, a Dios por permitirme estar aquí de pie, completo, con ustedes hermanas y hermanos, cumpliendo el compromiso de Bahía, el compromiso de Cancún, al frente de nuestros pueblos, de nuestros compañeros presidentes, presidentas, primeros ministros, instalando en Caracas, en este valle indígena, en este valle libertario, en este valle bolivariano; esta III Cumbre, en la que nace como está naciendo, es un parto lo que está ocurriendo aquí hoy, bueno en estos días previos; yo quiero saludar a todos los cancilleres de nuestros gobiernos de América Latina y del Caribe que están con nosotros y que han estado trabajando intensamente, discutiendo, debatiendo y elaborando, y aprobando en su nivel correspondiente los documentos que luego nos corresponderá a nosotros, a partir de esta tarde, esta noche y mañana debatir, discutir y aprobar la Declaración de Caracas; el plan de trabajo y los documentos que dan nacimiento pues a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la Celac, Comunidad de Estados Latinoamericanos, Caribeños.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y de esto habría un sin fin de cosas que hablar, pero en verdad voy a ser breve, después nos van a ofrecer aquí un concierto con el maestro Gustavo Dudamel, breve también, pero por ahí está la orquesta lista ya, afinada con Dudamel, y después nos vamos nosotros a comenzar nuestras deliberaciones, hasta en la noche.

Habría muchas cosas que decir, yo dejo de lado estos escritos y los libros también Rafael, para redondear y ya el presidente Calderón además, en sus palabras nos ha señalado el horizonte luminoso de lo que hoy nace en Caracas, también lo hizo allá en Cancún.

Calderón dijo en Cancún, aquí tengo una cita de tu discurso de Cancún Presidente. Dijo: “Hagamos de este aún naciente siglo XXI, el tiempo de América Latina y el Caribe, construyamos un espacio político, común y plural que promueva y esté al frente en la defensa de los intereses que no son comunes”.

Un espacio político, un espacio económico, un espacio geopolítico.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Tal cual, presidentes, presidentes, presidentas, primeros ministros, tal cual era el proyecto de Bolívar. Mucho se habla del sueño de Bolívar, yo siempre he preferido hablar del proyecto, del plan de Bolívar. Un día fue Daniel, que me sorprendió con un documento que él consiguió no sé dónde, elaborado por, nada más, ni nada menos que Augusto César Sandino en las montañas de Nicaragua.

Ese documento, es un plan para hacer realidad el supremo sueño de Bolívar, así lo llamó Sandino.

Bolívar, Bolívar, así como nuestros próceres, nuestros libertadores, desde México hasta Buenos Aires, esta tierra ha parido gigantes y gigantas en estos siglos, comenzando por los gigantes que fueron los pueblos aborígenes que resistieron aquí la invasión europea, el genocidio y el atropello, uno de los más grandes que puedan registrar los anales de la historia, este Valle de Caracas, que les da la bienvenida, es el valle de Guaicaipuro, de los indios Caribes, Ana Karina rote, aunucon y toto, paparoto mantoro todavía se oye retumbando entre estas montañas, entre ese Mar Caribe, entre estos valles.

Gigantes, gigantas, que viven en nosotros hoy y que no están en verdad a nuestra espalda, no, están más bien delante de nosotros, retándonos en el tremendo desafío que se nos abre, en el tremendo desafío que nos presenta la historia de hoy y la que estamos construyendo hoy para mañana y para pasado mañana.

Bolívar fue uno de esos gigantes. Casi todas las citas que yo tenía aquí, las trajo Calderón, es muy bolivariano el presidente Calderón, allá en Cancún también. Estábamos leyendo ayer con Cristina, que nos visitó a Palacio, hicimos una bilateral y luego Dilma, tuvimos horas y horas con estas dos gigantas, son gigantas, reuniones bilaterales, continuando con, bueno el fortalecimiento, la integración económica, política, con Argentina, con Brasil en este caso; en estos casos específicos, estábamos leyendo un libro de Jorge Abelardo Ramos, un libro, me llamó la atención porque se llama Historia de la Nación Latinoamericana, y allí buscando y rebuscando en esas páginas de ese gran líder político, revolucionario, argentino, escritor, ideólogo, fue marxista y fue peronista ¿sí?, y desarrolló la cuestión nacional, Perón-Perón, aquella fórmula, ayer me estaban explicando.

Bueno, pero él narra en alguna de esas páginas, el fervor que se desató en las calles de Buenos Aires, cuando se supo en enero de 1825, la victoria, se supo de la victoria de Ayacucho, que como sabemos ocurrió allá en La Pampa de la Quinua, en diciembre, el 10 de diciembre anterior pues, 1824.

Y cita Ramos, testigos de la época que dejaron escrita, como el gran intelectual que fue Alberdi, o un general que era gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que escribe después, mucho después escribe que él tuvo que lanzar un decreto para poner orden en aquel delirio, en aquel delirio en honor a Bolívar, a Sucre.

Gigante pues, gigantes que terminaron como sabemos, que terminaron su vida física. Y de allí Rafael, este libro, pero sólo para hacer referencia a esta frase de una de las últimas cartas que Bolívar escribió muy poco antes de morir, allá en Santa Marta, una carta dirigida a Rafael Urdaneta, escrita en Cartagena, 25 de septiembre de 1830. Bolívar renunció y se fue y le pedían que volviera, le mandaban mensajes, le mandaban documentos firmados por no sé cuánta gente, pidiéndole que regresara a retomar el poder y a salvar la patria, y él se negaba, y explicaba a algunos por escrito incluso por qué.

Fíjense esto, dice Bolívar: “Si no hubiera más que un sacrificio que hacer y que éste fuera el de mi vida, o el de mi felicidad, o el de mi honor, créame usted que no titubeara, pero estoy convencido que este sacrificio sería inútil porque nada puede un pobre hombre contra un mundo entero, y porque soy incapaz de hacer la felicidad de mi país, me deniego a mandarlo. Hay más aún, —termina diciendo— hay más aún, los tiranos de mi país, me lo han quitado y yo estoy proscrito así yo no tengo patria, a quien hacer el sacrificio final”.

Bolívar murió sin patria. Por esos mismos días, un poquito antes estaban fusilando en Buenos Aires a Manuel Dorrego, un gran revolucionario y bolivariano, amigo de Bolívar, y un poco antes, habían asesinado de manera vil y cobarde en la selva de Berruecos al Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, cuando apenas tenía 35 años de edad.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Así terminaron aquellos gigantes. Y San Martín, terminó lejos de la patria, y O’Higgins igual, y Artigas igual, y luego los enanos, como diría un gran poeta chileno que aquí vivió muchos años Mahfud Massis, en un poema gigante dedicado a Bolívar dice: enanos de largas trenzas se adueñaron de nuestros países y los picaron en pedazos; hoy, 2 de diciembre, además, qué coincidencia, es bueno recordar que un día como hoy en su mensaje al Congreso de los Estados Unidos, el Presidente de entonces, era 1823, James Monroe lanzó la tesis América for the americans, ya Jefferson había dicho un poquito antes que el destino de los Estados Unidos sería tragarse una por una las antiguas colonias españolas, así nació Estados Unidos, es su naturaleza, ojalá cambie algún día, nosotros queremos que cambie y que en ese gran territorio, en ese gran país florezca de verdad la democracia, el respeto a la soberanía de los pueblos, a la independencia, a la paz, a la dignidad de los países, de la autodeterminación de los pueblos es lo que queremos y es lo que pedimos, respeto más nada, respeto, igualdad, libertad verdadera.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Pero sí, fue un día como hoy en 1823 y por esos mismos días Bolívar nuestro gigante estaba convocando, desde Lima, al Congreso Anfictiónico de Panamá, un poquito después, 1824, 7 de diciembre y comenzó la puja, fue una puja grande entre el proyecto de Bolívar y el proyecto de Monroe, muy poca gente sabe incluso que un grupo de guerreros venezolanos y de otros países caribeños, Dilma, liberaron la Florida y en Florida existió una República, no recuerdo cómo se llamó, fue efímera, que fue invadida por tropas de Estados Unidos, pero la bandera de la Gran Colombia fue izada en la Florida y duró un tiempito ahí, duró un tiempito ahí, cosas de nuestra historia que son casi que totalmente desconocidas.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Mientras tanto ahí en ese bloque geográfico y humano gigantesco que es el Brasil se movían las fuerzas que después dieron nacimiento a la República Federativa porque aquello era un imperio en es tiempo, no, era un imperio pero de ese imperio surgió la República y Bolívar en su visión, en su sabiduría, yo le comentaba a Dilma lo que ella ya sabe hace mucho, pero ayer comentábamos pues aquella frase de Bolívar cuando recibió en 1830, en enero, poco antes de renunciar al gobierno, recibió al primer embajador de Brasil en la Gran Colombia y Bolívar dejó esa frase escrita: el Brasil es la más grande garantía que nos ha enviado la Providencia para asegurar la permanencia y continuidad de nuestras nacientes repúblicas, vaya qué visión geopolítica la de Bolívar.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez De la misma forma sabiendo la importancia geopolítica de México envió delegaciones a México a negociar el tratado y los acuerdos de lo que él prefiguraba como una liga perpetua convocada luego a Panamá, al Congreso Anfictiónico, a la unión y liga perpetua para conformar un cuerpo político, eso fue una constante en el pensamiento y en el accionar de Simón Bolívar, desde casi niño aún, cuando juró en Roma, allá en el Monte Sacro, tenía 22 años recién cumplidos, andaba con su maestro, aquel grande revolucionario Simón Rodríguez, caraqueño también, desde entonces Bolívar se perfiló, perfiló su brújula pues, su accionar a la liberación, a la integración, a la independencia plena, a la búsqueda, decía él, del equilibrio del universo en el Monte Sacro, Raúl como tú sabes, Raúl se sabe de memoria todo eso, más sabe el diablo por viejo que por diablo [risas], en este caso no por viejo, más diablo que viejo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Bolívar, con 22 años, dice allá en el Monte Sacro esta civilización, ha dado para todo, hablaba de la vieja Europa y las viejas civilizaciones, pero menos para la causa de la humanidad, menos para la causa humana y al final termina diciendo: el hombre en libertad, el humano en libertad es una misteriosa incógnita y esa misteriosa incógnita habrá de ser despejada en el nuevo mundo y al poco tiempo se vino para acá y se unió a la juventud jacobina, a las juventudes revolucionarias y en 1811, hace 200 años lanzó aquel discurso de la Sociedad Patriótica cuando dijo: 300 años de calma no bastan, porque algunos pedían calma, hay que ver las cosas con calma, pensemos mejor, no se quería, algunos no querían la declaratoria de independencia de España y entonces es memorable su discurso, nos piden calma, 300 años de calma no bastan y termina sellando aquel discurso cuando dice: pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana, vacilar es perdernos, vacilar es perdernos, la libertad suramericana.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Hoy nosotros tenemos que decir, pero hay que agregar un 200 años, ¿500 años de calma no bastan?, ¿hasta cuándo?, hasta cuándo vamos a ser nosotros la periferia atrasada, explotada y mancillada, ya basta, estamos poniendo aquí la piedra fundamental de la unidad, la independencia y el desarrollo suramericano, vacilar sería perdernos, avancemos sin vacilación que éste es el camino, la unidad, la unidad, la unidad, sólo la unidad nos hará libres, independientes, sólo la unidad.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Ahora también decía Bolívar, no nos caerá la unidad por designios divinos, tendremos que trabajarla, porque esa unidad tan ansiada, tan luchada, tan bregada, decimos aquí, de estos últimos 200 años, siempre se estrelló, todos los intentos unitarios se estrellaron contra fuerzas más poderosas contra la intriga, contra acciones externas pero también contra nuestras propias debilidades, nuestra falta de conciencia, nuestra falta, para decirlo con Federico Nietzsche, de poderío, de voluntad de poder o voluntad de poderío porque hace falta mucha voluntad, voluntad, voluntad, a Bolívar no le falló la voluntad ni hasta el ultimo suspiro; el presidente Calderón nos recordaba hasta la última proclama, todos debéis trabajar por el bien inestimable de la unión, si mi muerte contribuye –dijo más adelante- para que cesen los partidos, las divisiones pues, y se consolide la unión yo bajaré tranquilo al sepulcro, dijo, y han pasado estos 200 años pues, por ahí conseguimos una vez el canciller Maduro que se la pasa investigando, consiguió unos documentos viejos en la Casa Amarilla firmados por, ya hace 100 años, Cipriano Castro, presidente de Venezuela; Eloy Alfaro, presidente del Ecuador y Santos Zelaya, presidente de Nicaragua, era un pacto de unión bolivariano inspirado en las banderas de Bolívar, incluso un pacto de defensa común si algunos de estos países fuese agredido, bueno, eran grandes patriotas, lo sabemos, cómo terminaron, a los pocos meses se enfermó Cipriano Castro, tuvo que irse a Europa y el vicepresidente de Venezuela, Juan Vicente Gómez, que era compadre de él, que estuvieron juntos en no sé cuántas guerras y batallas, y era jefe militar, le mandó un telegrama, compadre no vuelva [risas], aquí mando yo ahora y Castro volvió, pariente de ustedes, los Castro de Cuba, seguramente, no, yo creo que sí [risas] por patriota, Cipriano Castro volvió pero muerto, no pudo, no lo dejaron entrar los imperios europeos y el imperio naciente en Norteamérica le hicieron la vida imposible, desde entonces ya mirando el siglo XX todos los gobiernos que en Venezuela pretendieron tomar el control, el manejo del petróleo, todos fueron derrocados, incluyendo uno de mis gobiernos, que ya van varios, no, dos o tres, ¿cuántos van Nicolás?, van dos ¿dos o tres?, bueno, hay que contar el día de Carmona, dos días de gobierno de Carmona que interrumpieron mi período, después empecé el otro, ah, no, hay que contar la cosa así, lo que es igual no es trampa; bueno, todos los esfuerzos de integración, Zelaya, Santos Zelaya fue derrocado y Alfaro derrocado y asesinado, el gran general Eloy Alfaro quien por cierto fue el que descubrió los restos de Sucre, fíjate, los restos del Gran Mariscal Sucre estuvieron perdidos 70 años hasta que Eloy Alfaro los consiguió por allá en la Iglesia del Carmen Bajo, en Quito.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez 70 años estuvieron sin tumba los restos del Gran Mariscal de Ayacucho, como dijo Bolívar un día, él mismo lo dijo: nadie se grande impunemente, nadie es grande impunemente, esos grandes, esos gigantes y esas gigantas terminaron así y en estos casi 200 años todos los esfuerzos de integración se estrellaron, yo voy a parafrasear aquí a uno de mis nuevos mejores amigos, que no ha llegado por cierto, pero está su cancillera, María Ángela Holguín, el presidente Santos, el presidente de Colombia, María Ángela, María Ángela que fue embajadora aquí varios años y conoce y quiere mucho a Venezuela.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¿Cómo fue que dijo Santos allá en Miraflores un día?, que nos vayan a descarrilar y estamos resueltos a que no nos descarrilen y tú eres una de las que más trabaja con Nicolás para que no nos descarrilen, porque hay descarriladotes de oficio que se la pasan todos los días pensando y actuando a ver cómo se arma una guerra entre nosotros.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Pues entre nosotros no habrá guerra ni más conflictos sino hermandad, paz, unión, integración, comprensión de los problemas de cada uno, de los problemas de cada país, de las circunstancias internas de cada país.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y lo mismo pasa en Centroamérica, en el Caribe, ya basta de que nos pongan a pelear, uno de los juegos preferidos de uno campesino, niño campesino, a los niños no vayan, este juego es malo, este juego es malo, no le estoy haciendo publicidad, pero uno ponía a pelear a los bachacos ¿se acuerdan?, ese era un juego que uno tenía, Raúl ¿tú jugaste eso?

Presidente de la República, Raúl Castro [risas].

Presidente Chávez Dilma ¿tú no ponías a pelear a los bachacos en el campo, allá?, uno no tenía ni juguetes ni nada, a nosotros nos ponen a veces a pelear, en Guyana están en pleno proceso electoral, no pudo venir el Presidente, está el canciller, eh, proclaman mañana al nuevo Presidente, entrega la Presidencia después de dos períodos un buen amigo nuestro, el presidente Bharrat Jagdeo, ahora digo Guyana por qué, porque yo me recuerdo de teniente, comecandela, yo era contraguerrillero, yo era contraguerrillero Raúl, ten cuidado conmigo ahí [risas] yo era contraguerrillero y entonces nos entrenaban, tal y no sé qué más, cazadores, cazadores, boinas verdes, yo era boina verde, todavía tengo mi boina verde guardada sí, yo andaba, ayer Dilma me preguntaba por Alí Rodríguez ¿dónde está Alí?, ahora es ministro de Energía Eléctrica, yo andaba persiguiendo a Alí Rodríguez que era jefe guerrillero, allá está, mira, Alí, era jefe guerrillero y a Soto Rojas que está allá, el presidente de la Asamblea, ese era otro jefe guerrillero.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Hay varios aquí y varias, ahora, a nosotros nos metían en la cabeza que Guyana era una amenaza para nosotros y aquí se planificaron golpes de estado contra Burnham, contra Forbes Burnham y luego vino, después de Burnham –Raúl- vino Jeagan, Jeagan y nos pintaban unos mapas con unas flechas rojas, primero la flecha más grande venía de Cuba, la amenaza y de allá de la Unión Soviética pues, daba la vuelta una flecha larga y Cuba y una flecha roja que venía de Guyana y también de Brasil aun cuando no era roja, pero a nosotros nos metían aquí en la cabeza, asesores que venían del Norte a darnos charlas como jóvenes militares que éramos, cuidado con Brasil, es una amenaza para Venezuela, Brasil quiere llegar al Orinoco, cuando Brasil lanzó el proyecto Cala-Norte, no, que era Brasil hacia el Norte pues, aquí nos presentaban documentos, cuidado ahí viene el gigante Brasil, yo recuerdo cuando Lula vino a acompañarnos a inaugurar el segundo puente sobre el río Orinoco, hecho con el apoyo y la tecnología de Brasil le dije: yo recordaba esos años y le dije Lula, llegó Brasil al Orinoco, mira, ahí está el Orinoco, porque el Orinoco es de Brasil como el Amazonas es de Venezuela, somos una sola gran patria o no somos, o somos una patria o no seremos Patria.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez O hacemos la una patria grande o no habrá patria para nadie en estas tierras, entendámoslo definitivamente y como Calderón lo dijo también, y esto es un grado de madurez que hemos venido adquiriendo y es necesario que la sigamos alimentando, la madurez, que hay diferencias entre nosotros, entre los gobiernos, entre las corrientes políticas que libremente van y vienen por este continente y que hoy son gobierno y mañana no, o que tienen una fuerza a lo mejor determinante en un parlamento o en poderes constituidos de aquí y de allá sí, reconozcamos eso, y eso es válido, y eso es natural en un continente donde reina la democracia, ah, pero tenemos que aprender a convivir con esas diferencias, convivir con esas diferencias, aceptarlas y buscar la mejor manera de complementarnos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y poner allá por delante los objetivos supremos, que la Celac comienza a perfilar y vuelvo a insistir, permítanme, en el tema de la unidad sustantiva, la unidad real, concreta, el Plan de Acción de Caracas, yo ruego queridos presidentes, presidentas, primeros ministros, primeras ministras que una vez aprobado, como estoy seguro mañana con los aportes que ustedes traigan, por supuesto, se aprobará, pase a formar parte el plan, el primer plan de nuestra Celac pase a formar parte de nuestros planes de trabajo diario y no lo dejemos por allá archivado en una computadora o en una gaveta como si nada hubiera ocurrido.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Ya vemos cómo está el mundo pues, ya vemos como está el mundo, la crisis mundial galopa, algunos de ustedes, compañeros presidentes, presidentas, están en el G-20, Cristina, Dilma, Calderón nos representan allá en el G-20, uno lee las cosas, estuve oyendo los discursos, bueno lo poco que a veces publican porque a veces no se dice nada, me dijeron que el discurso de Calderón estuvo extraordinario en la última G-20 y por supuesto el de Dilma, el de Cristina, pero casi nadie lo pasa fíjate, Telesur, Telesur es el que está transmitiendo, transmitiendo, transmitiendo, pero a veces uno siente que hay como una componenda en los grandes medios de comunicación internacionales y no transmiten voces disonantes.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¿Quién sabe qué estarán diciendo de esta cumbre, a lo mejor ni existe para los europeos o para los norteamericanos, ahora, yo estaba viendo por Telesur anoche, antenoche una huelga general en Londres, por ejemplo, en Gran Bretaña y no sé ya cuántos gobiernos han caído en Europa y cuántos millones de pobres y la economía hundiéndose en el Norte y no sé cuántos bancos quebrados en el Norte y ahora la represión, en Estados Unidos, antenoche no sé si a 200 personas y no sé cuántas ciudades y esta mañana leí que están ahora amenazando el movimiento no sé cómo se llama, con tomar todos los puertos de la costa no sé cuál de Estados Unidos, o sea, la cosa parece que se sigue complicando, pareciera que se sigue complicando y es lamentable, pero ojalá los gobiernos del Norte oigan un poco lo que está y vean un poco y se documenten un poco lo qué está pasando en el sur, por ejemplo en América Latina y en el Caribe, cómo nosotros vamos saliendo progresivamente de la pobreza, de la miseria, cómo venimos cerrando la brecha y eso, ya Calderón también lo decía, Calderón dijo casi todo lo que yo iba a decir, por eso es que ¿cuánto llevo, 5 minutos?, por eso es que dije que iba a ser breve, Calderón habló de todo lo que en México han logrado y la brecha entre ricos y pobres, aquí en Venezuela nada más en una década hemos logrado, gracias a un esfuerzo grande, grande en verdad disminuir la pobreza general que era de más del 50 por ciento, imagínate tú Calderón, como México, México comenzó a producir petróleo hace mucho tiempo, cien años casi verdad, igual Venezuela; Venezuela petróleo, petróleo y más petróleo, aquí sacaron tanto petróleo que por allá en el occidente, Lago de Maracaibo se ha hundido una gran parte de la costa del lago ¿cuántos metros Rafael?, como 8 o nueve, 10 metros, se hundió la tierra, se llevaron no sé cuánto de petróleo y llegamos al final del siglo XX, el siglo petrolero con más de la mitad de la población viviendo en pobreza y casi 25 por ciento en miseria, pobreza que llaman crítica o extrema, en una década hemos bajado la pobreza general de más de 50 por allí a 27, 26 y debe seguir bajando, va a seguir bajando y la pobreza extrema de 21, 22 a 7 y va a seguir bajando y tiene que seguir bajando, pobreza cero, miseria cero.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Dilma ha lanzado un programa, no, Brasil, miseria cero, pobreza cero, ahora nosotros hemos lanzado una gran misión nueva inspirándonos en muchos programas sociales de países amigos como el de Brasil y el de Argentina en este caso, la asignación universal por hijo y para la mujer embarazada, tal cual, nos copiamos Cristina, nos copiamos [risas], algún argentino me dijo: eso es del mundo, esos son programas para el mundo; y en Brasil tienen la Bolsa Familia y estoy seguro que en casi todos los países, en Colombia, en Cuba, en Bolivia, dígame Bolivia, ahí está Evo, cómo estaba Bolivia hundida en la miseria, en la pobreza, en un caos verdadero.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Este continente era un caos, ya no lo es a pesar de que tenemos gravísimos problemas, ahora, yo voy a ir terminando en verdad, voy a redondear esta idea, voy a redondear esta idea porque nosotros necesitamos, en primer lugar nosotros mismos, los que estamos al frente de las instituciones de nuestros estados y dije Estado, fíjense, no gobierno, Estado, comunidad de Estado, no es una reunión de gobierno nada más, Estados, pero nosotros tenemos que hacer un esfuerzo mayor para incrementar la conciencia, la conciencia para darnos cuenta de que este camino es el único camino con sus variantes, con sus diversidades, la unidad entre nuestros pueblos, entre nuestros estados, nuestras repúblicas, nuestros gobiernos, aceptando, insisto, y respetando, respetando nuestras diferencias, sin permitir que la intriga cunda entre nosotros, sin permitir que la cizaña venenosa vaya a impedir una vez más el esfuerzo unitario, yo estoy seguro que no nos van a descarrilar, que no va a triunfar de nuevo la cizaña, la intriga que le permitió al monroísmo imponerse y sepultar bien hondo el proyecto de Bolívar y de San Martín y de Morelos y de O’Higgins y de Artigas y de Juana Surduy y de Manuela Sáenz, la generala libertadora, el proyecto de ellos es el nuestro hoy y nosotros estamos obligados a realizarlo ahora, no mañana, ahora y aquí.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Hagámoslo pero hará falta mucha voluntad y ustedes saben que la voluntad nace de la conciencia, del saber y del querer, juntemos el saber y para esto, para saber hay que saber, perdónenme hay que estudiar, hay que conocer, no nos conocemos nosotros suficientemente, no conocemos suficientemente nuestros potenciales, sino conocemos los potenciales qué vamos a conocer la fuerza que se desataría o el poderío que se desataría uniendo esos potenciales, ayer por ejemplo estábamos estudiando, Dilma es una buena maestra y ayer Dilma nos estaba explicando sobre un mapa temas del Brasil y nosotros también aportando al mapa datos, conocimientos, yo por ejemplo le decía a Dilma, Dilma, tú vas a leer por ahí a lo mejor en noticias y tal que es mentira, pero es verdad, es verdad, Venezuela ya tiene probado 200 trillones de pies cúbicos de gas, reservas probadas, probaditas, 200 trillones y, según el gobierno de Estados Unidos 500 mil millones de barriles de crudo en la Faja del Orinoco, esos son datos que aquí tenemos que, ahora ustedes leerán por ahí que es falso, que eso es mentira, que eso no es petróleo, que eso no se puede sacar de ahí, bueno ya estamos sacando un millón de barriles diarios, ya, hoy, en la Faja del Orinoco, estamos sacándolo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Ojalá Petróleos Mexicanos vengan a la Faja del Orinoco, Calderón, mándalos para acá [risas] Petróleos Mexicanos y el gas, hace poco con el presidente Santos firmamos un convenio para extender el gasoducto donde estuvo Correa, te acuerdas que fuimos allá, y nos hemos imaginado que ese gasoducto que ya existe, lo hicimos entre Colombia y Venezuela en La Guajira se pueda extender hacia Panamá y hacia Centroamérica, en Centroamérica no hay ni petróleo ni gas, pero está aquí hermanos, eso es para todos nosotros, es un petróleo de la Celac pues y bueno, igual el petróleo que tiene México y que tiene Argentina, en Argentina descubrieron unos yacimientos hace poco muy grandes, y en Brasil ni se diga, creo que Brasil va para la OPEP, pudiera ir en algún momento y Argentina. Bueno, pero Dilma nos explicaba mirando el mapa, los planes ferroviarios que comenzaron ellos, digo ellos porque Dilma, ustedes saben que fue ministra de Lula esos 8 años y cómo avanzan los planes ferroviarios y en Argentina también vi que tienen unos planes ferroviarios, y en Uruguay el Pepe nos llevó a nosotros a ver unos ferrocarriles, bueno yo, como en la novela Doña Bárbara, del gran Rómulo Gallegos, hay un momento en que Santos Luzardo allá en la sabana ve una polvareda, era el viento que traía la polvareda y le entró como la locura patria y dijo: el ferrocarril, ahí viene el ferrocarril, soñando con el ferrocarril, igual, algún día y ojalá más pronto que tarde tiene que haber un ferrocarril que una a Caracas con Buenos Aires, pues tiene que haberlo, cómo no lo va haber, cómo no lo va haber.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y después Bogotá con Centroamérica y hacia México, la integración, por allá veo a María Emma, la Secretaria General de la Unasur, la Unasur está trabajando muy bien proyectos de integración de Unasur, ahora le toca a la Celac ampliar en todo el espacio los planes de trabajo concreto pues, la unión sustantiva, la unión real, la unión verdadera, económica, política, social, cultural, social, tecnológica, la unidad hay que construirla pero con esa conciencia es necesario batallar todos los días contra mil dificultades, la conciencia, insisto, en que ese es el camino que Bolívar señalaba en Jamaica, sólo la unión nos falta y parece que lo estuviera diciendo aquí hoy Simón Bolívar: “Sólo la unión nos falta para completar la obra de nuestra regeneración”, 1815, 1815. Y en 1819, le escribía a Pueyrredón allá en el Río de La Plata, y a los habitantes del Río de la Plata.

Igual, igual, le escribía invitando a la unidad y diciendo el día que logremos esa unidad, “si el cielo nos proporciona ese voto, entonces construiremos en este nuevo mundo la madre de las Repúblicas y la reina de las naciones”. Frases de Simón Bolívar.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez La reina de las naciones y la madre de las Repúblicas.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Hoy, bueno la comunidad de estados, que incluye las repúblicas, los gobiernos, las instituciones de los estados y sobre todo, y especialmente a nuestros pueblos. Sin pueblos no habría unidad, sin la movilización de nuestros pueblos, de nuestras sociedades, no habría, seríamos un cascarón vacío, llenemos este proyecto de pueblo, el impulso creador y creativo de los pueblos y lo lograremos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y lo lograremos. Debe nacer, como nace la Comunidad de Estados de América Latina y del Caribe, con ese impulso vital, y con la voluntad de construir un proyecto, un gran proyecto; estoy seguro que nosotros lo haremos.

Queridos presidentes, presidentas, primeros ministros, primeras ministras, compatriotas de la patria grande, el pueblo venezolano —estoy seguro—, la inmensa mayoría de nuestro pueblo, y sobre todo, esa juventud que emerge a lo largo y ancho de la patria de Bolívar, de la patria primera de Bolívar, de Venezuela, los trabajadores, trabajadoras, productores, productoras, los pueblos aborígenes, los estudiantes, las mujeres, los militares, los civiles; todos, la gran mayoría de nosotros, aportaremos todo lo que podamos aportar en este esfuerzo unitario porque estamos conscientes de que es el camino a la redención de la patria venezolana, que no sería patria; sin la patria grande de América Latina y el Caribe.

Me traje también este libro, para concluir, Cien Años de Soledad, rindo tributo al Gabo García Márquez, ese grande nuestro, colombiano pero nuestro, Gabriel García Márquez.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Cien Años de Soledad, Macondo, y al final sabemos todos, ¿verdad? Cómo termina.

Voy a leer solo la frase final: “Sin embargo, antes de llegar el verso final, ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos o los espejismos, sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres, en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad, no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra”.

A nosotros pareciera, pareciera que alguien nos condenó a cien años de soledad, y a cien más, pero quizás, quizás porque fuimos condenados quizás a esos 100 primeros y a esos 100 segundos entonces alguien nos dio una segunda oportunidad sobre esta tierra.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Aprovechemos esta segunda oportunidad y hagamos la Patria de nuestros hijos, hagamos la Patria una y grande. ¡Viva la Patria latinoamericana y caribeña!

Asistentes [aplausos]. ¡Viva!

Presidente Chávez ¡Viva Bolívar!

Asistentes [aplausos]. ¡Viva! ¡Alerta, alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina!

Presentadora Invitamos a los jefes y jefas de Estado y de Gobierno, a pasar a la sala del teatro.

[Comentarios de los animadores].

[Proyección de video].

[Concierto dado por la Orquesta Sinfónica Nacional Simón Bolívar].