26/03/2011. Encuentros y Coloquios. Actividades Diversas. Paseo Los Próceres, Fuerte Tiuna, Caracas, Distrito Capital, Venezuela.

Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante acto con motivo del 17º aniversario de su salida de la cárcel de Yare

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Un saludo a todos y a todas, apártense un poquito por aquí, sólo quise venir un minuto a saludarlos ya saludarlas porque me informaron esta mañana de una caravana que salía de Yare y que iba a pasar por aquí por los monolitos de Los Próceres y que de aquí se van no sé para dónde, no, hay fiesta en el 23.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Bueno, quería saludarlos, saludarlas a todos mis camaradas del Partido Socialista, diputados eres tú verdad, diputadas, diputados, generales, general en jefe, generales comandantes de los componentes, soldados, niños y niñas, eh, la juventud, los estudiantes, los trabajadores, las mujeres, saludarlos a todos en este día, bueno fíjense, yo estaba pensando ahorita lo siguiente: hace 17 años, y no es cualquier cosa 17 años, ah, seventeen years, apaga el micrófono ahí, 17 años yo recuerdo haberlo dicho y es así, el pueblo venezolano nos sacó de la cárcel y hoy, allá en otra cárcel que yo tengo, que no es Yare pero es casi como Yare, a decir de un buen amigo que un día me visitaba, yo estaba allá trabajando muchas cosas, el tema económico, he estado trabajando estos dos, tres días mucho el tema económico y de aquí voy a una reunión con los ministros de la economía, el tema social por supuesto, el tema sur del lago, tomando decisiones políticas, económicas, sociales, siempre, siempre buscando una sola cosa, el bienestar del pueblo, la liberación plena de la patria, la construcción del socialismo; ahora yo estaba viendo la televisión y entonces de repente veo a Elías en Yare, yo conozco mucho, apenas vi ahí los edificios y dije: epa, yo conozco ese lugar, frente a la ventana ¿tú estabas ahí también? donde teníamos una siembra de tomate y una cría de pollo ¿sí?, bueno, entonces yo dije ¿qué es esto? y llame a Elías, no que es una caravana, saludo especialmente a todo el pueblo de Yare que está representado aquí, eh, que se vinieron en caravana y a todos los valles del Tuy y de manera muy especial a los Diablos de Yare.

Asistentes [aplausos y algarabía].

Presidente Chávez Yo soy uno de ellos, los Diablos de Yare, entonces yo dije: bueno, me informaron que venían para acá, no tenía previsto venir para acá tampoco, porque tengo muchas cosas en el escritorio y preparando viaje estoy para el sur de Suramérica, Buenos Aires nos vamos mañana, Buenos Aires, una visita muy importante la alianza con Argentina, después vamos a Uruguay, después nos vamos a Bolivia y después a Colombia, así que estoy trabajando todos esos temas, preparando el Aló Presidente que es mañana, antes del viaje, hablé un rato anoche con el Presidente de Siria, ustedes saben que nos visitó hace poco, es un líder árabe, un socialista, un humanista, un hermano nuestro y ya comenzó el ataque contra Siria, y el mismo formato Rodríguez Torres, que tú bien me mandaste un estudio un estudio por ahí muy bueno del Sebin, generar conflicto en un país, conflictos armados, no son conflictos sociales no, armados, como en Libia pues, la oposición en Libia no es que anda desarmada, no, son grupos violentos, infiltrados por grupos terroristas y entonces tomaron cuarteles, asesinaron soldados, oficial que agarraban lo fusilaban, soldados los mataron en masa, pueblo inocente, sacaron y trajeron ametralladoras, aviones de combate, tanques de guerra, cañones de largo alcance, y qué manifestación pacífica es esa, y el gobierno, bueno, está en la obligación de preservar la paz interna, si ustedes, si aquí en Venezuela se generara la violencia armada contra el pueblo, contra el gobierno ¿qué haría el gobierno? ¿cruzarse de brazos?

Asistentes Nooo.

Presidente Chávez Ningún gobierno lo hace, aquí Betancourt y Leoni, Caldera y todos aquellos, bueno, enfrentaron una insurgencia armada y lo enfrentaron como tiene que enfrentarse, con armas, con armas, una insurgencia armada se enfrenta con armas, entonces, bueno, luego viene el imperio yanqui, Naciones Unidas y empiezan a bombardear, el país seleccionado, ellos seleccionan, ahora están amenazando a Siria también, amenazando a Siria y ya están acusando a nuestro hermano el Presidente, que es un humanista, un humanista médico, formado en Londres por cierto, no es ningún extremista, no, es un hombre con una gran sensibilidad humana, Bashar al-Assad, desde aquí lo saludamos y al pueblo de Siria que es un pueblo hermano.

Asistentes ¡Qué viva Siria! [aplausos].

Presidente Chávez Siria y a la gran comunidad Siria en Venezuela la saludamos y a la comunidad árabe, pero ya empezaron unos movimientos de supuesta protesta pacífica y entonces unos muertos y ya los muertos de una vez, culpa del Presidente, eh, y ya están acusando al Presidente de que está matando a su pueblo y después vienen los yanquis y quieren bombardear a aquel pueblo para salvarlo, imagínate tú qué cinismo el del imperio, pero ese es un nuevo formato que han inventado, eh, que han inventado, generar conflictos violentos, armados y generar sangre en un país para luego bombardearlo, intervenirlo y adueñarse de sus riquezas naturales y convertirlo en una colonia. Ya nosotros vimos algo de eso y lo vivimos el 11 de abril, y el 12 de abril y el 13 de abril, pero es bueno que estemos alerta porque es un nuevo formato descaradamente cínico del imperialismo, matar a un pueblo para decir que lo están defendiendo.

Niña ¡Cháveeeez!

Presidente Chávez ¡Hola! Niña. Dios te bendiga. Esa muchacha sí grita duro. ¿Dónde estabas tú hace 17 años? Estabas planificando nacer.

¡Hola! Niña. Vengan acá los niños. Suéltenlos para acá. Pero disciplina, ¡disciplina infantil! Los niños, ¡disciplina infantil! Ayúdenme aquí.

Rosa. ¿Dónde está mi niña Rosa? Y las niñas que están aquí. ¡Ajá! ¡Disciplina infantil! ¡No me vayan a tumbar!

Gracias, mi vida. Aquí me regalan una foto. Allá está UPV, de Lina Ron.

¡Viva Lina Ron!

Asistentes ¡Vivaaa!

Presidente Chávez No te vayas, mi vida, no llores, que aquí vamos batallando. Lina está con nosotros. Como están con nosotros todos los que dieron su vida por la Patria, que no pueden llamarse muertos.

Rosita, guárdame esta foto de Lina. Mira, conmigo ahí, dándonos un abrazo.

Bueno, ¡disciplina infantil! ¿Correcto? Hay unos chiquitiquitos, otros menos chiquitiquitos; una con lentes, una catira, una gorda, un chiquitico; una bachaquita. Dios me los bendiga, Dios me las bendiga.

Ahora me dejan terminar. ¿Sí? ¡Ajá! Guárdame la gorra ahí, por favor.

Ahora me dejan terminar. ¡Disciplina! ¡Disciplina! Ahora volteen para allá pa’ que salgamos todos en ¡la foto! Me están mirando es a mí nada más. Miren pa’ allá. ¡Ajá! Okey. ¡Disciplina! Aquí como que hay una magallanera.

[risa] ¿Cómo te llamas tú?

Niña Nianny.

Presidente Chávez ¿Cómo?

Niña [No se entiende].

Presidente Chávez Cántame una canción.

Niña [No se entiende].

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] ¡Qué picara esta negra! Dios te bendiga.

¿No te sabes ninguna canción? Yo me acuerdo que me preguntó Laura Sánchez un día, aquella periodista, buena periodista venezolana, ya muerta, ya fallecida, me preguntó un día, pocos días antes del 26 de marzo aquél.

“Chávez, ¿qué tú vas a hacer? ¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando salgas de la cárcel?”.

Y yo le dije: “Bueno, me iré por una calle, buscaré unos niños y jugaré con ellos un rato”. Y así fue. Pero ustedes ni que habían nacido, no te digo, pues, hace 17 años, chama.

Bueno, ahora, volviendo al tema interno, después de estas reflexiones. 17 años. Agradezco mucho la compañía de todos ustedes.

Pero yo estaba pensando allá, cuando vi la televisión y vi que estaban llegando aquí, estaba hablando como que era Darío Vivas; estaba hablando Jacqueline, estaba hablando después Aristóbulo, estaban hablando todos por ahí. ¡Nicolás! Yo estaba firmando papeles y me estaba preparando para una reunión que tengo a las 5:00, Dios mío, ya estoy en la hora, y dije: “No, yo me voy pa’ allá. Yo voy a saludarlos un minuto por lo menos”. Y me vine pa’l Fuerte Tiuna, me reuní ahí con los generales, comandantes y soldados unos minutos y me vine para acá, pues, lleno de alegría, de amor, de agradecimiento a ustedes, al pueblo venezolano, en estos 17 años y más de constancia, de apoyo, de lucha.

Pero cuando venía rodando por allí, para acá, dije: “Bueno, hace 17 años el pueblo me liberó...”. Y hoy también, porque yo estaba allá encerrado, no les digo pues, ustedes con esta reunión aquí me liberaron y me vine un ratico a saludarlos, agradecerles tanto amor, tanto apoyo; y cómo evitar los recuerdos ¿verdad? Cuando yo llegué a Fuerte Tiuna, hace una hora más o menos, miramos el Patio de Honor de la Academia Militar, de la Efofac, yo le decía a los soldados que estaban ahí, de la Banda de Guerra, y a los generales y algunos familiares, oficiales, comandantes de unidades, que están aquí con nosotros, vamos a darles un aplauso a los compañeros y camaradas de la Fuerza Armada.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Está el general en jefe Rangel Silva, ahí está el mayor general comandante de la Guardia Bolivariana, Motta; el comandante del Ejército, el mayor general Campo Aponte, el arpista, que toca arpa, ¿saben?

Bueno, Canelones Guevara, Celso; comandante de Fuerte Tiuna, y muchos otros comandantes y compañeros; Sulbarán, jefe de la Casa Militar; García Bravo, general de división, segundo jefe del Ejército; Alcalá Cordones, Carlos; general de división del Alto Mando del Ejército.

El general Barrientos Fernández, de la Unefa, rector de la Unefa.

Asistentes [aplausos y bulla].

Presidente Chávez Y trajo barra y banda. Bueno, esos son nuestros hermanos militares.

Una de las cosas, si uno ha servido para algo, uno, uno individual, el ser individual que yo soy, una de las cosas para las que creo yo serví en estos años, que ya son casi 40 de soldado, sigo sirviendo, creo, sin duda, y quiero seguir sirviendo en eso logro —Aristóbulo ¿no?—, ese logro es la unión de los civiles con los militares. Esto es vital y hay que seguirlo alimentando, compañeros de la Fuerza Armada, y ustedes el pueblo y todos nosotros.

La unión entre civiles y militares, porque nos tenían separados. Y no sólo separados, sino que la burguesía que aquí mandaba utilizaba a nosotros los soldados contra el pueblo pobre y explotado. Ahora los soldados venezolanos aquí estamos, y hemos decidido... Aquí está el general en jefe Rangel Silva, el más antiguo de mis soldados aquí presente; el general en jefe Mata está de comisión por allá por Guayana. Hemos decidido para siempre seguir el mandato de Simón Bolívar, no es otro que unirnos a nuestro pueblo para lograr, ahora sí, 200 años después, la definitiva independencia nacional, la liberación nacional, la liberación nacional, la liberación nacional.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y cuando digo liberación nacional digo: ¡Por hoy y para siempre! Para que estos niños y niñas, futuras mujeres de la Patria, hombres de la Patria, vivan y sigan construyendo una Venezuela liberada, una Venezuela independiente, una Venezuela feliz. Y eso sólo se va a lograr por el camino de la Revolución democrática y socialista. A nadie se le olvide eso.

Niña Nosotros vivimos en La Yaguara, y necesitamos casa, porque allá no han ido.

Presidente Chávez Ahora... ¡Ajá! En La Yaguara. ¿Tú vienes de La Yaguara?

Niña En La Yaguara. Y allá no han ido ustedes.

Presidente Chávez No hemos ido a La Yaguara. Está reclamando la niña. ¿Cómo te llamas tú?

Niña Guzbel Bizarro.

Presidente Chávez ¿Guz...?

Niña Guzbel Bizarro ...bel Bizarro.

Presidente Chávez Guzbel Bizarro. ¡Bizarro! ¡Qué apellido!

Mira, ¿tú tienes cuántos años?

Niña Guzbel Bizarro Once años. Los acabo de cumplir ayer.

Presidente Chávez ¡Ayer cumplió años!

[canta] Cumpleaños feliz te deseamos a ti, Guzbel.

¡Cumpleaños Guzbel, cumpleaños feliz!

Asistentes [gritería y aplausos].

Presidente Chávez Bueno, entonces yo, como no hemos ido a La Yaguara, designo de una vez...

Niño ¡Chávez!

Presidente Chávez ¡Hola! Compadre. ¿Tú eres llanero? Tiene cara de llanero ese muchacho. ¿De dónde eres tú?

Niño De Boquerón.

Presidente Chávez De Boquerón.

Niño ¡Trujillo, Trujillo!

Presidente Chávez ¡Ah! De Trujillo. Un llano pero bien alto allá.

Fíjate una cosa... ¿Qué tienes tú en el ojito? Ella tiene un problema en el ojo, por favor llamen a la mamá. ¿Está tu mamá por ahí, mi vida? Sí. Eso se arregla, hasta donde Dios lo permita y la ciencia médica. Por favor, la mamá, el papá.

¿Está por ahí tu mamá? Sí.

Vaya búsquela. Sí, mi vida, por favor, para que hable ahí con el médico mío y con el equipo mío, pa’ hacerle unos examencitos en el ojito.

Ahora, fíjense, entonces oye, le podré pedir yo a Blanca Eekhout, segunda vicepresidenta de la Asamblea, que vaya por allá con una comisión, una comisión con Jacqueline, por La Yaguara, ¿no Nicolás? Y qué otro ministro, qué ministro. A ver. No, el de la vivienda, ella habla de la vivienda, de la vivienda, en La Yaguara.

¿Tú sabes si hay terreno por ahí disponible pa’ hacer vivienda?

Niña Guzbel Bizarro Sí, allá en la Consuelo Navas Tovar, cerca de la iglesia.

Presidente Chávez Cerca de la iglesia. Más o menos de cuántos metros será ese terreno, así a lo largo. ¿Tú en cuanto tiempo lo corres?

Niña Guzbel Bizarro Como de aquí a aquellos árboles.

Presidente Chávez ¡’Na guará! Son como 100 metros. Más. 100 metros así, ponte tú que sea por 10 así, ahí caben como cinco edificios. Pero hay que hacer un estudio primero ¿verdad? Entonces dale tú algún teléfono, tuyo, porque es que los niños no son menores ya, los niños son actores, las niñas. ¡Son actores! Así que claro ella tendrá su padre, su mamá, para que los llamemos. ¿No, Blanca, verdad?

Niña Guzbel Bizarro Leidy Niño.

Presidente Chávez Leidy Niño. Bueno, entonces... Mira, mira, Guzbel, te voy a decir a ti y a todos los niños y las niñas. Algunos están tan chiquiticos que no me entienden muy bien, trataré de que me entiendan.

Hace 17 años yo estaba preso. Sí, estuve preso dos años y un poquito más, 800... No. 780 días estuve yo preso, con sus noches.

¿Por qué?, pregunta ella. ¿Cómo te llamas tú?

Niña Leslie.

Presidente Chávez ¡Leslie!!Ajá! ¿Tú no sabías que yo estuve preso? No sabías.

¿Tú sabes que yo estuve preso?

Niña Sí.

Presidente Chávez Sí. ¿Tú sí sabías? ¿Por qué estuve yo preso? ¡Sonido!

Niña Por los escuálidos [risa].

Asistentes [risas].

Presidente Chávez [risa] Un aplauso pues para esta niña. ¿Cómo te llamas tú?

Niña Deisymar.

Presidente Chávez Deisymar. Por los escuálidos. Es verdad, me tenían preso los escuálidos.

Niño ¡Chávez!

Presidente Chávez ¡Ajá! ¿Qué es lo que tú quieres decir?

Niño ¡A... a...! Abuela mía murió.

Presidente Chávez Murió la abuela. Pero cuando las abuelas mueren se convierten en una estrellita que está allá en cielo, ¿verdad?, y entonces desde allá ella te alumbra. Todas las noches tú ves a la abuela y le pides la bendición. ¿Okey? ¿Cómo se llama tu abuela?

Niño Mmmm!

Presidente Chávez Bueno, que la abuela descanse, porque ella se fue a descansar un largo tiempo, pero se convirtió en estrellita ¿verdad?

Entonces tú en las noches la ves a la abuela en la estrellita. ¿Mariela?

Niño Madieda.

Presidente Chávez Mayeda.

Bueno, entonces fíjense una cosa, ya va; fíjense una cosa, diecisiete años han pasado, pues, y aquí mismo en este lugar yo recuerdo que vinimos, veníamos de allá, de Fuerte Tiuna, y había un grupo grande de gente aquí, y ese grupo grande de gente apenas yo me asomé ahí, habíamos previsto una rueda de prensa, Izarra había previsto una rueda de prensa... ¿Eras tú, no, Izarra? ¡Ajá! Ahí entre los monolitos, una mesita con unos periodistas ahí. ¡No! Todo el pueblo que estaba aquí se abalanzó, pero se fueron como en estampida, compadre, y yo dije: ¡Ya! Hasta aquí llegué! Nos caímos, una moto se cayó, nos pasaron por encima, tumbaron la mesa, se cayeron los micrófonos; bueno la pasión del encuentro, el primer encuentro, después del 4 de febrero.

Pero ahí algunos periodistas lograron preguntarme algunas cosas. Y recuerdo que uno, o una de ellas, me preguntó: “Bueno, comandante, ¿y para dónde va usted ahora?”. Y yo le dije: “Primero...”. Algo así como esto, no exactamente, claro. “Primero voy a las catacumbas con el pueblo. Voy al encuentro profundo con el pueblo, el pueblo sufriente. Ese es mi camino. Y más allá está el poder, nosotros vamos a construir un nuevo poder en Venezuela...”. Han pasado 17 años y hoy les digo lo mismo, yo seguiré toda mi vida, 17 años más, y 17 más, los que Dios quiera y la vida quiera, en las catacumbas. Pero ya no estamos en las catacumbas, nos hemos liberado de las catacumbas, hoy estamos, el pueblo venezolano como dueño y señor del territorio, y estamos construyendo el nuevo poder popular, 17 años de camino, de jornada.

Yo, en verdad, amado me siento del pueblo, y les repito esa frase de José Martí: “Amor con amor se paga”. ¡Amor con amor se paga!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Yo sólo vine a decirles cuatro cosas, desde mi corazón, y a pedirles, a pedirles que sigamos fortaleciendo nuestra conciencia, nuestra unidad, ya ustedes ven cómo está el imperialismo, el imperio se volvió loco, ¡el imperio se volvió loco! Y anda suelto, y es más peligroso que un mono con una hojilla, porque tiene bombas atómicas, cohetes de largo alcance, y ahora inventan cualquier cosa y arremeten contra un pequeño país, como Libia, que tiene 6 millones de habitantes, y se han unido los yanquis con sus aliados de Europa, y están... Bueno, será que quieren borrar del mapa a Libia, la OTAN y sus aliados, de manera cínica. Pero es un cinismo más grande que el universo, hermano. Porque ahora dicen descaradamente que ellos están defendiendo al pueblo de Libia, y resulta que están matando con sus bombas, centenares, y quien sabe si miles de ciudadanos de Libia inocentes, eh, es el descaro más grande el del imperialismo, por eso tenemos nosotros que fortalecernos, eh, la unidad, la conciencia, la lucha para preservar la paz de Venezuela porque aquí están los escuálidos y desesperados siempre buscando y siempre buscarán la manera de llevarnos por el camino de la violencia, ustedes no recuerdan cuando aquí venían, hasta aquí mismo vino una vez un grupo de, una marcha de los escuálidos y los compañeros de la Fuerza Armada pues no podían dejarlos pasar para allá, ellos querían llegar a Fuerte Tiuna allá, no, no pueden pasar, es un área restringida, eso lo tiene que entender cualquier ser humano ¿verdad?, cualquier ser racional lo entiende, para entrar a un cuartel, para entrar a un fuerte militar toda la vida debe tener una razón y menos una marcha y menos de escuálidos pues, eh, entonces como no los dejaban pasar y como nuestros soldados estaban allí con instrucciones muy claras de no generar violencia ni usar las armas para nada, empezaron a escupirles la cara, provocándolos, buscando violencia para después justificar, Chávez asesinó no sé cuántos, como vieron que nosotros no caíamos en provocaciones durante todos esos años 2000, 2001, llegó el 2002, como vieron que nuestros soldados con pie de plomo, alma de patriota y nervios de acero no cayeron en ninguna provocación entonces trajeron unos francotiradores, eh, los encaramaron en unos edificios, convocaron a sus propios seguidores a una marcha y masacraron su propia marcha para echarme los muertos a mi y justificar mi asesinato y luego la intervención de Naciones Unidas, de Estados Unidos, del imperio en Venezuela, por eso es que el formato de Libia no es para nosotros nuevo, sólo que nosotros aquí lo neutralizamos, aquí no pudieron con nosotros pero ellos tienen ese plan elaborado, recordemos el Plan Balboa, sería bueno sacar eso otra vez, el Plan Balboa y discutirlo con los oficiales, con los cadetes, con las tropas y con el pueblo, porque aquí el Ejército, la Fuerza Armada es el pueblo todo, la defensa nacional es responsabilidad de todos, civiles y militares contra los que pretenden vulnerar nuestra libertad, nuestra soberanía y más aún la paz de nuestros hijos, no permitamos y le pido a Dios, 17 años después de aquel día memorable en que salí a encontrarme por ustedes por estas calles, por estos campos, 17 años después, miren cuánto hemos logrado y en paz, y siempre con provocaciones y hechos violentos provocados por el imperio y sus aliados, pero tengamos la sabiduría, tengamos la conciencia, tengamos la unidad, tengamos el alma, tengamos la capacidad para seguir neutralizando las amenazas violentas internas y las amenazas violentas externas; los escuálidos que se organicen para elecciones, que se organicen, no les tenemos miedo, allí andan buscando candidato para el 2012, pero ya andan diciendo que ya yo perdí, fíjate, por ahí viene su jueguito, no, por ahí viene su juego, ya Chávez perdió, y la única forma que gane es haciendo trampa y no lo aceptaremos, eh, entonces tenemos que desde ahora empezar a trabajar muy duro para lograr en el 2012 no sólo la victoria en las elecciones presidenciales y gobernadores y alcaldes y demás, no, sino también para derrotar las pretensiones de violentar la paz de Venezuela que ya están planificando algunos escuálidos y sus aliados internacionales empezando por el imperio yanqui así que son varias batallas en una Aristóbulo, Cilia, Nicolás, Rangel Silva, Mota, todos, son varias batallas en una pero yo estoy seguro que por más complicado que se vea el panorama, bueno más complicado era hace 17 años, hace 17 años yo sabía que iba a tomar un sendero tormentoso, saben, venía recordando con mis compañeros en el camino de Miraflores para acá, que a mi cuántas cosas no me ofreció el gobierno de Caldera, me ofrecieron de todo, de todo, que me fuera para el exterior a estudiar, que cogiera una embajada, la mejor del mundo, la que yo quisiera, pero que apoyara al gobierno, que iba haber cambios, que habría cambios en Venezuela, que Caldera era el que iba a conducir esos cambios, yo estaba seguro que no era así, era otro engaño, era otro engaño, así que decidí seguir leal al 4 de febrero, pasara lo que pasara, cuántas cosas han pasado y aquí estoy, en el mismo lugar, 17 años después, en el mismo tiempo porque este tiempo es largo, delante del mismo pueblo y los hijos del pueblo y las hijas del pueblo que aquí están, que son ya como los hijos nuestros, el que tiene un hijo, esta Rosa mía tiene todos los hijos del mundo y todas las hijas del mundo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Delante de nuestros niños y niñas y delante de ustedes les juro que seguiré empeñado con todo lo que me quede de fuerza moral, espiritual, intelectual y todo a mis compañeros y mis compañeras y el pueblo todo, haciendo todo lo que tenemos que hacer para asegurar la victoria de Venezuela, la victoria hoy, la victoria mañana, Dios te bendiga, Dios te bendiga pues muchacho, espérate, tenlo ahí por favor hijo, que no puedo con el micrófono y el niño, dame la mano hijo, Dios te bendiga pues, asegurando la independencia nacional, la liberación nacional, la felicidad del pueblo a través de la revolución democrática pacífica y socialista, yo siempre recuerdo este día de hoy y me traje aquí en el bolsillo este librito porque es de bolsillo, no, éste no es, éstas son las líneas estratégicas del Partido Socialista, eh, vamos, vamos a seguir discutiéndolas y fortaleciendo el partido.

Asistentes ¡Viva Chávez, viva Chávez, viva Chávez!

Presidente Chávez El gran polo patriótico Aristóbulo, Cilia, Nicolás, el gran polo patriótico, la unión, la unión hace la fuerza y la liberación. No, es un librito que tengo allá, no me lo traje pero estaba releyéndolo esta mañana un poco porque siempre lo recuerdo en estos días, en estos días sí, de recuerdos del pasado, de la cárcel, es un libro que me regaló un buen general y maestro, Jacinto Pérez Arcay, de un gran filósofo alemán, aquí está, me lo trajeron los ayudantes, el teniente Escalona me lo trajo, miren el teniente Escalona que tenía 4 años hace 17, no, 4 no, 7, allá en Boconó, Biscucuy, Escalona me lo trajo, gracias Escalona, Federico Nietzsche, yo recomiendo siempre este libro, hay otros de Nietzsche que a mi no me gustan mucho, pero este es especialísimo, aquí está, ven para verlo, mira ve, cómo se llama, léeme ahí, ¿qué dice ahí? A ver, léeme ahí tú magallanera, ¿magallanera eres tú?, anjá, a ver.

Niña asistente Este no me combina.

Presidente Chávez Anjá, no te combina porque es, pero es de niña pues.

Niña asistente Federico Nichén “Así hablaba Zaratustra”.

Presidente Chávez Zaratustra, “Así habló Zaratustra”, este libro es maravilloso, yo me lo bebí en la cárcel, me lo llevó, me lo llevó no porque no lo dejaron entrar nunca, lo llevó hasta la puerta, perdón, el general de división Jacinto Pérez Arcay, ve, este mismo, este mismito, ya va, entonces, de Yare, septiembre de 1993, la cárcel fue para mi una escuela, una forja de maduración, de reflexión y salí a la batalla que tenía que dar, junto a ustedes porque uno solo qué hace, nada, verdad, ahora, aquí en Zaratustra está, en alguna de sus páginas, un pasaje que yo asumí como también mío, Zaratustra era un hombre que se fue a la montaña, estaba obstinado de la vida y se rebeló contra la vida pues y se fue solo, solo a una montaña, allá pasó 10 años, 10 años hablando consigo mismo, reflexionando con el sol, con los árboles, con los animales que pasaban por allí y a los 10 años se cansó de la soledad y de aquella especie de prisión que él se había impuesto y decidió bajar al valle, al valle de la gente, de los pueblos pues, y bajó, y venía por el camino y cuando va por la mitad del camino por el bosque le sale un viejo, un viejo sabio del bosque y se le atraviesa y el camino y le dice: alto, detente, yo te conozco, tú eres Zaratustra, Zaratustra, hace 10 años pasaste por aquí hacia arriba, ibas vuelto cenizas, ahora bajas, vas vuelto fuego, no sigas porque vas a incendiar el valle y si lo incendias sufrirás severos castigos, algo así le dijo el sabio y Zaratustra le dijo: apártate sabio del bosque, yo voy al valle y sí, vengo incendiado, era cenizas, y le pregunta el sabio: Zaratustra ¿no temes las consecuencias del incendio que vas a crear?, ¿no temes los castigos que te van a imponer por incendiario?, y le dijo: apártate, no temo porque amo a los hombres, amo a la humanidad pues, un poco así me tocó a mi, bajé de la montaña de Yare y me vine sin temor alguno a cumplir con mi conciencia, porque amo a mi pueblo, lo amo, lo amo, lo amo más que a mi vida, más que a mi mismo, más que a cualquier otra cosa.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Es el amor, es el amor supremo de una hija, de un hijo, de un padre, de una madre, hoy 17 años después algunos castigos me han impuesto, nos han impuesto, algunos dolores carga uno sobre los hombros y en el alma, pero no importa nada porque yo amo a mi pueblo y seguiré amándolo hasta el fin de mis días, amor con amor se paga ¡viva la revolución bolivariana!

Asistentes ¡Qué viva!

Presidente Chávez ¡Viva el socialismo!

Asistentes ¡Qué viva!

Presidente Chávez ¡Viva la patria libre venezolana!

Asistentes ¡Qué viva!

Presidente Chávez Bueno, un abrazo, ¡hasta la victoria siempre!

Asistentes ¡Venceremos!

[Retirada del Presidente de la República - Declaraciones a los medios]

Presidente Chávez ...Ya se anunciaba el genio de Simón Bolívar.

Bolívar aún no era el líder, como sabemos. Y es cuando lanza aquella frase, 1812: “Si la Naturaleza se opone a nuestros designios lucharemos contra ella, y la haremos que nos obedezca”. Eso recoge una profundidad filosófica muy grande, sobre todo la voluntad de aquel hombre, la voluntad que tenía aquel hombre ya tan joven. ¿Cuántos años tenía Bolívar en 1812? 1783. Tenía 17 el 1800. ¡28 años! Tenía apenas 28 años. Y ya tenía por dentro una carga descomunal de voluntad desatada.

Y eso hay que reflexionarlo. Porque sólo la voluntad de ser libres nos hará libres. La voluntad por encima de cualquier dificultad, por encima de cualquier tragedia, por encima de cualquier manipulación... Lo que sea. ¡Voluntad!

Un día como hoy también, 1826, ocurrió en Bogotá un hecho terrible, la mano de Santander, manipulando un hecho que nunca se demostró, llevó a Corte Marcial a uno de los más grandes soldados de la Independencia venezolana, uno de los más grandes centauros de nuestra historia, el coronel Leonardo Infante. Fue fusilado cobardemente un día como hoy en Bogotá. Y ese hecho influyó muchísimo en la separación de Venezuela de la Nueva Granada. Era un gran soldado revolucionario. Y rindo tributo al coronel Leonardo Infante. Pariente de nosotros, los Infante, porque yo soy bisnieto de una Infante, Claudina, que fue la mujer de Pedro Pérez Delgado, Claudina Infante. De los Infante de las llanuras.

Y, bueno, hoy 17 años también del día en que yo por allá vine, por allá vine. Ese es mi camino ¿saben?, este es mi camino. De allá de las sabanas me vine a la Escuela Militar, hace 40 años, y luego de todo lo que ocurrió, ahí yo nací como soldado, ahí me forjé como soldado, me comencé a forjar.

Algunos han escrito por ahí que cuando yo entré a la Escuela Militar, en 1971, ya formaba parte de una célula Che Guevara, o células comunistas. Es mentira. Yo era una célula del Magallanes de Barinas [risa], esa era mi célula: el Magallanes de Barinas. “Tribilín”, era la célula de “Tribilín”, con “Popeye”, “el Arepero”, “el Ratón”, mis amigos [risa]. “El Puricara”, y muchos otros. Esa era mi célula. Y el deporte, una pasión que me trajo aquí. Pero yo me hice revolucionario ahí, fíjate, soldado revolucionario en la Escuela Militar, ¡qué cosa!

Me preguntaba alguien un día, creo que fue Ignacio Ramonet, me preguntó: “Miren, dicen que usted cuando entró a la Escuela Militar traía el libro del Che Guevara bajo el brazo, de la Guerra de guerrillas, Socialismo en Cuba...”. Yo le dije: “No, no es verdad”. Lo que sí... ¿Podrán parar ahí la banda? Paren la banda un rato.

Lo que sí... lo que sí podrán decir... lo que sí podrán decir es que no es que entré con el libro del Che Guevara bajo el brazo; no, yo entré con un bate y un guante aquí bajo el brazo. Pero lo que sí es cierto es que cuatro años después salí con el libro del Che Guevara, de Simón Bolívar, de Fidel Castro, bajo el brazo. Y este era mi camino, pues; era no, ¡es mi camino! Yo me venía a pie por ahí en grupito...

Paren esa banda, por favor, ya tocaron bastante los muchachos.

¡Eh! Nosotros salíamos de allá, éramos un grupito, teníamos un grupo que llamábamos Chima, el Grupo Chima. Que era un grupo de música en ese tiempo, el Grupo Chima. ¿Tú te acuerdas Andrés?

¿Dónde están los viejos aquí? Los viejos. Aristóbulo.

Asistente Nicolás.

Presidente Chávez No, ese es un muchacho.

¿Tú te acuerdas del Grupo Chima?, de música y eso.

Respuesta Sí,sí.

Presidente Chávez Entonces teníamos un Grupo Chima, ahí en la Academia Militar, y otro Grupo Los Llaneros, los llaneros nos organizábamos; los vegueros.

Periodista Una abeja.

Presidente Chávez Esa no pica.

Y nos fuimos uniendo, yo le tenía miedo a Caracas, pánico. Era un veguero de monte. Pero uno de mis mejores amigos que hice, de primer año, junto a Acosta Carlez, los vegueros, era un muchacho que vivía por aquí mismo, por la calle Simón Placas.

¿Tú conoces la calle Simón Planas? Tú eres veguera. ¿Tú sí eres caraqueño?

Respuesta Sí, sí.

Presidente Chávez La calle Simón Planas, aquí mismo en Santa Mónica.

Nicolás, ayúdame allá, a atender allá aquel papel, por favor, y me lo traen.

Fue uno de mis más grandes amigos. Fíjate cómo se despiertan los recuerdos porque yo estoy aquí frente a mi máter, mi máter 2, mi máter una es Elena, la máter biológica, pero ésta es la máter, la máter vital, del hombre que soy y del soldado que soy, éramos deportistas, ese era otro clan de los míos, los deportistas, ¿ves? Y Manuel Pérez Marquis, se llamaba, ese mi grande amigo, 18 años, pero él vivía y todavía vive su mamá ahí mismo, en la misma casa, familia Pérez Marquis, eh, una hermana, señorita ya, muy linda, otra niña muy linda, su mamá, su papá, pero una casa grande, clase media, tú sabes, y muy generosa aquella familia con nosotros los del monte pues, que no teníamos donde llegar, ni teníamos dinero, yo a veces salía con un bolívar en el bolsillo, caminando hasta allá, hasta donde llegara, a comerme una arepa y a regresar, pero bueno cuando era un solitario, después fui haciendo amigos y empezó, bueno la amistad y empecé a inmiscuirme o más bien a ser absorbido por esta gran ciudad, bella que ahora la amo, le temía, le temía, pero ahora la amo, a Caracas, Caracas, Caracas, linda Caracas, Manuel Pérez Marquis ahí vivía y llegamos, ahí dormíamos hasta en colchoneta y la mamá hacía comida para todos, a veces nos invitaban al Fornareto, creo que está ahí todavía el Fornareto.

Periodista Sí todavía.

Presidente Chávez Imagínate tú, el Fornareto a comernos una pasta y no sé qué más, bueno, el cine que quedaba por aquí, el Arauca, en la avenida Roosevelt, Manuel se enfermó estando de cadete y murió de leucemia, era un tremendo deportista y un tremendo estudiante y un tremendo ser humano, aquí lo cargo en el corazón y a toda su familia y mis compañeros de aquellos años, de casi niño, vestidos de azul, con guantes blancos y merodeaba por Catia, mucho, Catia, 23 de Enero, eh, bueno, esos años, de ahí vengo pues, de ahí vengo, de ahí vengo y llegaron esos años, los 70, eran los 70, 71, eh, pasaron los 70, nos graduamos de subteniente con un sable pero ya yo iba con el sable ardiendo de ideas, de sueños, de dolor también por distintas razones que no voy a mencionar ahora, pero pasaron muchas cosas en esos cuatro años, del 71 al 75, muchas cosas en el mundo, en América Latina y aquí en Venezuela también, y luego vuelvo a Caracas, 78, 80, 80, la misma máter, pero ya de oficial y me consigo ahí con Blanco La Cruz, cadetes, Hernández Behrens, Rangel Silva, Sulbarán, Canelones, ellos, ellos son como mis hijos y comienzo una segunda etapa de fragua pero con ellos, con los más jóvenes cadetes y el béisbol y los trotes, por aquí pasábamos nosotros y empezamos a cantar aquella canción que dice, los cadetes la cantaban por aquí, en la mañanita: el cielo encapotado anuncia tempestad, se anunciaba la tempestad, inevitable tempestad, no la causamos nosotros, no, es como dice Víctor Hugo, 500 años tenía formándose la tormenta y se desató, nosotros somos hijos de la tormenta, estamos hablando de los años 80, bicentenario de Bolívar, crisis económica, crisis moral, corrupción desmadrada, eh, represión contra el pueblo, asesinatos, estudiantes asesinados, represión policial, represión militar, pasaron los 70, fíjate, pasaron los 80 todo, Caracazo, ahhh, allá murió Felipe Antonio Acosta Carlez y de allí salió también, a Acosta Carlez lo asesinaron, yo estoy seguro, yo tengo cómo probarlo, pero estoy seguro por muchas razones que lo mandaron a matar y fue la policía política porque era uno de nuestros principales líderes, eh, nuestros principales líderes y combatiente, bueno y con él miles de venezolanos o él con miles de venezolanos masacrados por el Ejército, la Guardia, la policía, nosotros mismos y la gente pedía era justicia, comida, se moría de hambre el pueblo, educación, salud, 89 pues y además de eso vino el Fondo Monetario Internacional, eh, y la oligarquía mandando, Fedecámaras y sus aliados, Carlos Andrés Pérez y sus aliados y detrás la mano de Bush, el viejo Bush, Fondo Monetario, el petróleo se lo llevaban a borbotones y lo que había era miseria pareja en esta patria y luego el movimiento revolucionario bolivariano y luego el 4 de febrero, por aquí pasamos, de aquí salimos pues, yo aunque venía de Maracay pasé por aquí y me llevé los muchachos, rebelión, como locos, era como loco, era una locura, no había pero ni el más mínimo chance de victoria el 4 de febrero, es verdad, uno salió a batallar y a vencer Cilia, pero pasados los años uno dice ya maduro, sí, que locos éramos, qué victoria, cuál victoria, no había posibilidad Rangel Silva de victoria alguna, Mota, ni militar ni política, porque hasta la izquierda que sabía del movimiento, izquierda entre comillas, la mayoría se replegó, se repletó, Causa R y otros partidos, eh, y no hubo apoyo social, ni político, el pueblo estaba atemorizado todavía del Ejército y la Fuerza Armada así que nadie salió a apoyarnos abiertamente aquel 4 de febrero, pero de aquí salimos y luego Yare, el San Carlos, Yare y aquellos dos años y un poco más y luego el 26 de marzo del 94 y estos monolitos tan queridos, tan amados y luego el camino me llevó como un huracán y aquí voy, aquí voy, aquí vamos pues, aquí vamos y aquí hay un proyecto que no era sino una esperanza, mira, la constituyente, ¿te acuerdas? constituyente, constituyente, salimos con una idea madurada en Yare y por el pueblo en las calles, eh, Cilia, cuánto trabajo en Yare, en el San Carlos, en las calles, en la cárcel, Nicolás, Darío Vivas, cuántos y cuántas pues que no los nombro a todos porque, bueno, amaneceríamos aquí, pero hemos dado importantes pasos en estos 17 años, por eso este día bonito es bueno para recordar, reflexionar y fortalecernos, yo vine aquí sabes a qué, además de saludar, así como cuando uno va y se carga y se recarga de energía, es una energía que viene de muy lejos, cuando te hablaba de Leonardo Infante es que de ahí venimos, cuanto te hablaba del 26 de marzo del 12 y el Bolívar aquel, “si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca” es que todos nos hemos juntado en este punto y en este momento para decirle a Venezuela y al pueblo y al mundo que aquí estamos y aquí seguiremos batallando y venciendo, no habrá fuerza en este mundo capaz de detener la revolución socialista, pacífica y democrática de Venezuela. Bueno, nos vamos, gracias muchachos, gracias.

Asistentes [aplausos].