10/08/2010. Entrevistas y Declaraciones. Declaraciones. Santa Marta, Magdalena, Colombia.

Declaraciones del Comandante Presidente Hugo Chávez a su llegada a la República de Colombia

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Buenas tardes a Colombia toda, buenas tardes señora cancillera María Ángela Holguín; buenas tardes señor gobernador, señor alcalde de Santa Marta, buenas tardes al pueblo caribeño de Colombia, costa Caribe; buenas tardes al pueblo colombiano; buenas tardes al presidente Santos Calderón en su cumpleaños además, está cumpliendo hoy 35 años, creo, el presidente Calderón.

Llegamos a tierra sagrada para nosotros: Santa Marta, creo que ha sido la primera y extraordinaria buena decisión que hemos tomado ambos Presidentes, venir a Santa Marta a encontrarnos en Bolívar, y con Bolívar, el padre Bolívar. Yo este corazón lo sumo plenamente a la causa de la hermandad entre nosotros, a la causa de la paz entre colombianos y venezolanos, a la causa de la hermandad, herencia y compromiso que aquí quedó eternamente para nosotros en Santa Marta, Santa Marta, Santa Marta, Bolívar la describía a esta tierra en sus últimos días, en aquella carta memorable a Fanny Duvilar, escrita aquí, como sabemos, diciembre 1830, le decía: “Tengo a mi frente al Mar Caribe azul y plata, agitado como mi alma por grandes tempestades; a mi espalda (dijo) el macizo gigantesco de la Sierra coronado por las nieves impolutas como nuestros sueños de 1805, y sobre mí, decía Bolívar, el más bello cielo de América, la más grande sinfonía de colores: Santa Marta, Santa Marta, tierra santa.

Aquí comenzamos, estoy seguro porque venimos con la voluntad por delante, con el amor por delante a comenzar pacientemente a reconstruir lo que fue desmoronado, pero contamos con bastantes recursos para construir unas nuevas y buenas relaciones entre Colombia y Venezuela, el más grande: la historia, la geografía, nuestro pueblo y este amor.

Yo le reitero y le ratifico, así como García Marqués “el Gabo” en aquella gran novela “El amor en los tiempos del cólera”, así como Florentino Ariza llegó a hablarle a Fermina Daza recién enviudada, después del llanto en el medio del llanto y le dijo: Fermina, después de no se cuántos años, 46 años y tres meses y 10 días con sus noches, vengo a ratificarte mi amor eterno. Así le digo a Colombia después de todos estos avatares, a pesar de todas estas tormentas, Colombia vengo a ratificarte mi amor que será eterno, el amor de un gran colombiano, el amor de un bolivariano, de un soldado de esta Patria, soldado de la paz, queremos construir la paz entre nosotros cuéstenos lo que nos cueste, pero la paz, decía Bolívar, es mi más grande puerto, todos nuestros caminos deben conducir a la paz.

Decía Bolívar: la paz es mi más grande puerto, mi más grande dicha, mi más grande objetivo en la vida, y por cierto como soldado trasmito de mi corazón un gran saludo a los solados colombianos, soldados del pueblo de Colombia ¡que viva Colombia! ¡Que viva Venezuela! ¡Y que viva la unidad entre nosotros y la paz entre nosotros!

Muchas gracias Santa Marta.